La Agencia Internacional de la Energía (AIE) reportó que la producción global de petróleo registró en marzo de 2026 la mayor caída de la historia, con un desplome de 10,1 millones de barriles diarios (mb/d), provocado por la escalada del conflicto en Oriente Medio.
De acuerdo con su informe mensual, las pérdidas acumuladas superaron los 360 millones de barriles en marzo, tras los bombardeos iniciados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. La AIE anticipa que la cifra aumentará a 440 millones de barriles en abril, reflejando un deterioro aún mayor del mercado energético.
Bloqueo del estrecho de Ormuz agrava la crisis

Uno de los factores clave del desplome ha sido el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una de las principales rutas de transporte energético del mundo. A inicios de abril, por esta vía transitaban apenas 3,8 mb/d de crudo, gas y productos refinados, frente a más de 20 mb/d registrados antes del conflicto.
Aunque países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irak han habilitado rutas alternativas, las exportaciones globales han sufrido pérdidas superiores a los 13 mb/d. Esta situación ha obligado a recurrir a reservas estratégicas, que muestran una tendencia a la baja.
Caída de la demanda y riesgo de crisis prolongada
La AIE también revisó a la baja sus previsiones de demanda mundial para 2026, que ahora se sitúan en 104,259 mb/d, es decir, 730.000 barriles diarios menos de lo estimado previamente.
Entre el segundo y cuarto trimestre, el consumo podría caer en 1,5 mb/d, marcando la contracción más fuerte desde la crisis del pandemia de COVID-19 en 2020. En un escenario más adverso, si persisten las interrupciones, la caída podría alcanzar hasta 5 mb/d interanuales.
El informe advierte que, de mantenerse este escenario, el uso de reservas podría llegar a niveles “insostenibles” de hasta 6 mb/d, lo que obligaría a aplicar recortes adicionales en la demanda para equilibrar el mercado.
“Abril será peor”, advierte la AIE
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, advirtió que “abril debería ser peor que marzo”, incluso si se logra una desescalada del conflicto. Explicó que en marzo el mercado aún pudo abastecerse con cargamentos previos al estallido de la guerra, situación que ya no es viable.
Birol calificó el escenario actual como “la crisis energética más importante de la historia”, subrayando que no solo afecta al petróleo y gas, sino también a insumos clave como fertilizantes, productos petroquímicos y helio.
La incertidumbre también ha impactado en los precios físicos del crudo, que han alcanzado niveles cercanos a los 150 dólares por barril, con picos superiores en derivados, marcando una desconexión frente a los mercados de futuros.
Fuente: EFE




