La relatora de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre la independencia de jueces y abogados, Margaret Satterthwaite, reiteró este viernes su “profunda preocupación” tras haber recibido denuncias sobre amenazas y presión política por parte de altos funcionarios públicos contra integrantes de la Corte Constitucional de Ecuador.
“Cuando altos funcionarios califican a los jueces de enemigos de la ciudadanía por cumplir con su función, se pone en peligro la independencia del poder judicial”, afirmó.
La Corte Constitucional suspendió provisionalmente algunos artículos de tres leyes promovidas por el presidente Daniel Noboa, para evitar posibles violaciones de los derechos humanos mientras revisaba su constitucionalidad.
Satterthwaite denunció en particular una marcha contra el alto tribunal que estuvo encabezada por Noboa y en la que, entre otras cosas, se acusaba a los jueces de ser “corruptos”.
“Todas las instituciones gubernamentales tienen el deber de respetar y garantizar la independencia del poder judicial. Esto implica protegerlo de la intimidación y la injerencia política”, recalcó la experta en derechos humanos.
La relatora de la ONU instó a las autoridades ecuatorianas a abstenerse de declaraciones y acciones que pudieran socavar la independencia judicial, a garantizar que todos los poderes del Estado respetan y cumplen las sentencias de la Corte, y a proteger a jueces y juezas de amenazas, represalias y difamación pública.




