El Pleno de la Asamblea Nacional aprobó este viernes, 20 de junio, las reformas al Código de la Democracia, con 125 votos a favor, provenientes de legisladores de la Revolución Ciudadana (RC), el bloque oficialista Acción Democrática Nacional (ADN) y parte de Pachakutik.
La sesión se retomó tras un receso de tres horas, tiempo en el que se cerraron acuerdos clave para la votación.
El punto más polémico fue el cambio del método de adjudicación de escaños. Hasta ahora se aplicaba el sistema Webster. Con las reformas, se impone el método D’Hondt, que, según la presidenta de la Comisión de Justicia, Rosa Torres (ADN), busca evitar una papeleta con múltiples candidatos sin respaldo real.
Sin embargo, legisladores del Partido Social Cristiano (PSC), cuestionaron que el nuevo método “favorece a partidos grandes” y debilita a minorías.
Negociaciones a puerta cerrada lograron destrabar los votos de Pachakutik
El cambio de método generó tensiones dentro de la mayoría legislativa. Pachakutik advirtió que el nuevo sistema podría “excluir” a su movimiento, pero finalmente votó a favor tras conversaciones reservadas con el oficialismo.
En la reforma se eliminó la propuesta que buscaba sancionar el uso de celulares como infracción electoral leve. También se ratificó que los funcionarios de elección popular que aspiren a otro cargo deben renunciar antes de postularse.
La votación refleja una nueva alianza momentánea entre el correísmo y el gobierno, en medio de un escenario político aún marcado por fracturas y acuerdos cambiantes en el Legislativo.
Primer intento de aprobación fallido
En el primer intento de votación, las reformas no alcanzaron el respaldo necesario, por lo que el presidente de la Asamblea, el presidente del Legislativo, Niels Olsen, suspendió la sesión por 30 minutos tras la solicitud de la asambleísta Rosa Torres (ADN), quien pidió tiempo para ajustar el texto del proyecto.
La sesión demoró en instalarse porque no había consensos entre los sectores que componen la actual mayoría afín al Gobierno.
Pachakutik objetó el cambio del método de adjudicación de escaños de Webster a D’Hondt, que es uno de los propósitos principales de esta reforma que se analiza en la mesa de Justicia controlada por el oficialismo.
Torres propuso aprobar las reformas en dos bloques. La primera contenía el regreso del método D’Hondt. En la segunda se recomendaba cambios en las sanciones por infracción electoral. No obstante, tanto ADN como RC votaron en abstención.
La propuesta del reemplazo del método Webster por el sistema D’Hondt generó fuertes críticas del PSC y otras bancadas, al considerar que favorecería a partidos hegemónicos y eliminaría a las minorías.
Principales reformas
Las reformas, que entrarían en vigor en febrero de 2026, buscan modernizar la ley electoral para que rijan en los comicios de 2027, cuya precampaña inicia en ocho meses, y contemplan cerca de 50 cambios a la legislación vigente.
El principal cambio gira en torno a los votos de los asambleístas que representan a las minorías. Se propone que el método de adjudicación de escaños cambie de Webster a D‘Hondt.
Esto implica que la votación total de cada lista se determinará por los votos obtenidos por votación de lista; la votación total de cada lista se dividirá para la serie de números 1, 2, 3, 4, y así sucesivamente en la proporción aritmética de la serie, hasta obtener tantos cocientes como número de escaños a asignarse; los cocientes obtenidos se ordenan de mayor a menor y, de acuerdo a los más altos cocientes, se asignarán a cada lista los escaños que les correspondan; y la asignación de los escaños de la lista corresponderá a los candidatos en estricto orden de posición en la lista.
Los cambios también buscan la paridad y equidad de género con la garantía de no discriminación en la selección de miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE) y jueces del Tribunal Contencioso Electoral (TCE). Asimismo, se establecen procedimientos para denunciar violencia política de género contra las mujeres.
Además, establece normas que promueven la participación de jóvenes y ecuatorianos en el exterior en los procesos electorales. En torno a las organizaciones políticas, propone límites a aportes y gastos en campañas, sanciones por exceso de aportes o gastos electorales y porcentajes mínimos de votación y representación que deben alcanzar para mantener su personería jurídica.
Propuestas no incluidas
Sin embargo, algunos planteamientos clave propuestos por la sociedad civil y autoridades electorales no fueron incluidos. Por ejemplo, la Corporación Participación Ciudadana (PC) planteó eliminar la elección por distritos para asambleístas provinciales y endurecer los requisitos para la extinción de partidos sin actividad o que su candidato presidencial alcance menos del 1% de los votos.
Enrique Pita, vicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), también sugirió medidas como fortalecer los requisitos para la creación y cancelación de partidos, construir un padrón electoral con datos biométricos y suprimir el conteo rápido para priorizar el escrutinio oficial. Además, propuso regular el uso de redes sociales en las campañas para controlar el gasto digital y frenar la desinformación.




