La Secretaría de Gestión de Riesgos aclara que la medida busca preparación inmediata y no implica precipitaciones torrenciales inmediatas.
Guayaquil amaneció con lluvias ligeras este 1 de septiembre, provocando siniestros de tránsito y generando dudas en la ciudadanía sobre el clima.
Sin embargo, la Secretaría de Gestión de Riesgos aclaró mediante un video que estas precipitaciones no corresponden aún al fenómeno de El Niño.
Por consiguiente, las autoridades explicaron que la declaratoria de alerta roja no implica la llegada de temporales intensos de manera instantánea.
Significado de la alerta roja
La institución confirmó que los análisis técnicos demuestran la presencia activa del evento climático en las aguas del océano Pacífico.
Por este motivo, la medida exige activar los Comités de Operaciones de Emergencia (COE) para ejecutar planes de acción y reforzar el monitoreo.
En efecto, el fenómeno genera fuertes precipitaciones e inundaciones en la Costa, mientras que en la Sierra produce sequías y ausencia de lluvias.
Población vulnerable y presupuestos
La titular de la Secretaría, Carolina Lozano, calculó que 1,3 millones de personas permanecen expuestas a los efectos en 17 provincias.
De igual manera, la funcionaria detalló que la mayor parte de la población en riesgo habita en la región litoral, especialmente en Guayas.
Por otra parte, el Gobierno nacional asignó USD 650 millones distribuidos entre varias carteras de Estado para enfrentar la contingencia ambiental.
Asimismo, las autoridades destinaron el 70% de los fondos a obras de prevención y el 30% restante a la respuesta inmediata.
Impactos iniciales y coordinación
Por otro lado, la entidad reportó esta semana los primeros impactos del fenómeno meteorológico en el sector de la pesca artesanal.
De la misma forma, las instituciones estatales articulan acciones conjuntas desde febrero pasado para reducir las afectaciones en la población ecuatoriana.
En consecuencia, el régimen mantiene la vigilancia epidemiológica y técnica en todo el territorio para responder ante posibles emergencias invernales.




