El Kremlin llamó este lunes, 5 de octubre, a mantener la calma ante las informaciones sobre un posible brote de peste pulmonar en la región de Irkutsk, en Siberia, después de que la Casa Blanca alertara que sigue de cerca la situación tras la muerte de una mujer de 28 años.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, pidió que se tomen como referencia únicamente los reportes oficiales de Rospotrebnadzor, el organismo ruso encargado de la protección de los consumidores y la vigilancia sanitaria.
“La principal estructura que tiene capacidad de decisión en esta rama es Rospotrebnadzor”, manifestó Peskov durante su rueda de prensa telefónica.

El funcionario pidió no prestar atención a “rumores y elucubraciones” y aseguró que en el organismo sanitario trabajan profesionales capacitados para evaluar la situación. Hasta el momento, las autoridades rusas no han confirmado oficialmente la existencia de un caso de peste pulmonar.
La muerte de una joven activa las alertas
La preocupación surgió después de conocerse la muerte, la semana pasada, de una mujer de 28 años que trabajaba en el Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente. Según el medio independiente ruso Meduza, la joven falleció en un hospital de Shélejov, una ciudad cercana a Irkutsk.
Entre las hipótesis que se investigan consta un posible contagio durante un reciente viaje a Tailandia y otra relacionada con la presunta rotura accidental de un tubo de ensayo con patógenos en su lugar de trabajo. Sin embargo, Rospotrebnadzor ha señalado que el caso corresponde, hasta ahora, a una “neumonía de etiología no establecida”.
Las personas que estuvieron en contacto con la paciente permanecen bajo vigilancia médica y, según la información oficial disponible, ninguna presenta síntomas ni ha obtenido resultados positivos en las pruebas realizadas.
Estados Unidos sigue la situación

La alerta adquirió dimensión internacional después de que una fuente de la Casa Blanca señalara a Axios que la Administración del presidente Donald Trump está siguiendo la situación ante la posibilidad de que la mujer hubiera fallecido por peste pulmonar. Según esa versión, Washington se encuentra evaluando posibles cursos de acción.
Mientras tanto, medios independientes rusos han informado sobre restricciones en varios hospitales de Irkutsk ante la sospecha de una infección considerada especialmente peligrosa.
El medio Liudi Baikala informó que varios centros hospitalarios, incluido uno pediátrico, fueron sometidos a medidas de cuarentena. Las restricciones incluyen la prohibición de visitas de familiares en determinadas áreas de hospitalización.
No obstante, fuentes sanitarias citadas por ese medio señalaron que ningún documento oficial establece hasta el momento un diagnóstico de peste pulmonar.
Autoridades activan medidas preventivas
El gobernador de la región de Irkutsk, Ígor Kobzev, había informado el viernes sobre una reunión de emergencia ante la sospecha de que un residente hubiera contraído una “infección especialmente peligrosa”, aunque no precisó de qué enfermedad se trataba. Las autoridades regionales activaron medidas sanitarias y prepararon un plan de contingencia.
Kobzev aseguró que todas las personas que tuvieron contacto con la paciente permanecen bajo observación médica y que, hasta el momento, ninguna presenta síntomas y sus pruebas han resultado negativas.
La causa de la muerte continúa bajo investigación, mientras las autoridades rusas insisten en que no existe por ahora una confirmación oficial de un brote de peste pulmonar en Siberia.
Fuente: EFE




