El Servicio de Rentas Internas (SRI) dio marcha atrás en su reciente disposición sobre el IVA en productos de consumo masivo y aclaró que el pan y la leche básica continuarán con tarifa 0%, tras la polémica generada por la aplicación inicial del 15% a varios alimentos.
La rectificación se oficializó mediante una nueva circular que modifica el criterio emitido días atrás. En ella, el organismo tributario establece que no pagarán IVA el pan de agua, el pan común —incluidos aquellos que contienen grasas o azúcar como el pan de dulce y los cachitos—, así como el pan especial elaborado con otras harinas (como el pan de maíz o de pascua), el pan integral (avena o centeno) y variedades que incluyen granos, frutos secos o semillas.
Cambios en la leche: qué paga y qué no
Según un reporte del canal Ecuavisa, en el caso de la leche, el SRI definió un esquema diferenciado. Mantienen tarifa 0% la leche descremada y semidescremada, corrigiendo así el criterio anterior que las incluía entre los productos gravados.
Sin embargo, sí deberán pagar el 15% de IVA las leches con aditivos, saborizantes o frutas, así como la leche deslactosada, lo que ha generado cuestionamientos desde distintos sectores.
Rodrigo Gómez de la Torre, presidente de la Cámara de Agricultura, criticó la medida al señalar que este tipo de decisiones afectan a consumidores con necesidades médicas específicas, quienes suelen recurrir a productos como la leche deslactosada por recomendación profesional.
Productos que siguen gravados
El documento del SRI no introduce cambios en otros productos que continúan gravados con el 15% de IVA, como los edulcorantes, utilizados especialmente por personas con diabetes y otros grupos sensibles.
La decisión del SRI se produce luego de la controversia generada por la circular del 26 de marzo, que planteaba aplicar IVA a cerca de 60 productos alimenticios. Gremios como la Cámara de Agricultura y la Cámara de Comercio de Guayaquil interpretaron la medida como un intento de incrementar la recaudación fiscal.
La rectificación reduce parcialmente el impacto en la canasta básica, aunque mantiene el debate sobre la política tributaria en alimentos procesados o con valor agregado.




