Los integrantes de Los Choneros fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan procesos judiciales relacionados con narcotráfico y crimen organizado.
Celso Moreira Heredia, alias Patucho Celso, y Darío Javier Peñafiel Nieto, alias Topo, señalados como miembros de la organización criminal Los Choneros, fueron extraditados este jueves 18 de junio a Estados Unidos, donde son requeridos por la justicia de ese país.
La extradición fue confirmada por el ministro del Interior, John Reimberg, quien informó que ambos salieron de Ecuador en un vuelo coordinado con autoridades estadounidenses y llegaron a Nueva York para enfrentar los procesos abiertos en su contra.
“Hoy quiero anunciar al país que hemos logrado la extradición de alias ‘Topo’ y Celso Moreira, alias ‘Patucho’. A las 11:00 de la mañana despegaron en un vuelo hacia Nueva York, donde ya arribó el avión”, señaló Reimberg.
Procesos por narcotráfico en Estados Unidos
Según el Ministerio del Interior, los dos extraditados son investigados por delitos relacionados con narcotráfico y asociación ilícita. Las autoridades ecuatorianas sostienen que ambos formaban parte de la estructura de Los Choneros, organización vinculada al crimen organizado transnacional.
“Estas dos personas ya se encuentran allá para pagar por el daño que han hecho no solamente al país, sino a otros países más como Estados Unidos”, afirmó el ministro.
Reimberg indicó además que existen otros nombres dentro de la lista de personas requeridas por la justicia extranjera y que podrían ser extraditadas en las próximas semanas.
¿Quiénes son alias ‘Topo’ y ‘Patucho’?
Alias Patucho Celso era identificado por las autoridades como un cabecilla dentro de Los Choneros y es requerido por una corte de Nueva York por presuntos delitos relacionados con tráfico internacional de drogas y asociación ilícita.
Mientras tanto, alias Topo es señalado como uno de los principales colaboradores de José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, líder de Los Choneros, quien también enfrenta un proceso judicial en Estados Unidos.
De acuerdo con las investigaciones, ambos estarían relacionados con la misma estructura criminal vinculada al tráfico de drogas y lavado de activos.
Reimberg mencionó que la entrega de ambos procesados forma parte de los mecanismos de cooperación judicial entre Ecuador y Estados Unidos para enfrentar estructuras criminales transnacionales.
El proceso ocurre tras la reforma constitucional que permitió nuevamente la extradición de ciudadanos ecuatorianos requeridos por otros países por delitos relacionados con crimen organizado.
Las extradiciones se producen además en medio de la estrategia de seguridad del Gobierno ecuatoriano, que recientemente ratificó la existencia de un conflicto armado interno contra organizaciones criminales.




