El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que firmará una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10 % a las importaciones, amparándose en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.
El anuncio se produjo horas después de que la Corte Suprema estadounidense declarara ilegales la mayoría de los gravámenes que su administración había establecido el año pasado bajo facultades de emergencia.
“La Suprema Corte no anuló los aranceles, solo anuló un uso específico de los aranceles bajo la IEEPA”, afirmó Trump ante periodistas en la Casa Blanca, en referencia a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. “Ahora iré en una dirección distinta, probablemente la que debí haber tomado desde el principio”, agregó.
El fallo que limita el uso de poderes de emergencia
El máximo tribunal determinó, por seis votos contra tres, que el presidente excedió su autoridad al imponer aranceles “recíprocos” globales y gravámenes específicos invocando poderes de emergencia sin autorización clara del Congreso.
En la sentencia, el presidente del tribunal, John Roberts, señaló que la ley invocada no autoriza al mandatario a imponer aranceles de forma unilateral y de alcance ilimitado.
La Corte dejó pendiente en instancias inferiores la definición sobre eventuales reembolsos a importadores, que podrían ascender a 170.000 millones de dólares si se concedieran en su totalidad.
Un análisis previo de Bloomberg Economics estimó que una decisión amplia en contra podría reducir la tasa arancelaria efectiva promedio de 13,6 % a 6,5 %.
Nueva estrategia: Sección 122 y posibles investigaciones
Trump indicó que recurrirá a la Sección 122, que le permite imponer aranceles base de hasta 15 %, aunque limita su vigencia a un máximo de 150 días.
Además, anunció que impulsará investigaciones bajo las Secciones 301 y 232, herramientas que utilizó anteriormente para gravar importaciones chinas, automóviles y metales. También advirtió que podría aplicar nuevos aranceles a vehículos extranjeros de entre 15 % y 30 %.
Tras el anuncio, los mercados financieros reaccionaron con movimientos mixtos: los rendimientos de los bonos moderaron avances y las acciones ampliaron ganancias.
El mandatario ha defendido su política arancelaria como una estrategia para relocalizar manufactura en Estados Unidos y fortalecer la posición del país en negociaciones comerciales internacionales.




