La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la imposición de nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % a las importaciones provenientes de 60 países y economías, argumentando que estos socios comerciales no han realizado esfuerzos suficientes para combatir el trabajo forzoso.
La medida fue presentada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), encabezada por Jamieson Greer, y entrará en vigor tras el vencimiento del arancel global temporal del 10 % que Washington mantenía desde febrero.
Los nuevos gravámenes sustituyen el arancel temporal que la Casa Blanca aplicó luego de que el Tribunal Supremo limitara gran parte de la política arancelaria impulsada por Trump.
Para mantener su estrategia comercial, el Gobierno recurrió a la Sección 301 de la legislación estadounidense, que permite imponer sanciones comerciales tras investigar prácticas consideradas perjudiciales para la economía del país.
Según la Administración, las investigaciones concluyeron que varios socios comerciales mantienen políticas insuficientes para impedir la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso.
¿Qué países serán afectados?
La medida establece un arancel adicional del 10 % para las importaciones procedentes de 17 economías y del 12,5 % para otras, aunque en algunos casos las tarifas variarán según el tipo de producto.
En América Latina, los países incluidos son:
- Guatemala
- Honduras
- El Salvador
En el caso de México, el Gobierno estadounidense aclaró que alrededor del 85 % de sus exportaciones continuará beneficiándose de las condiciones previstas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), por lo que el nuevo gravamen afectará únicamente al porcentaje restante.
También fueron incluidos los 27 países de la Unión Europea, así como economías como India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Suiza, Canadá y Reino Unido, aunque las tasas aplicables podrán variar según el origen y la categoría de los productos.
China no figura en esta nueva lista, debido a que ya está sujeta a un régimen arancelario específico con gravámenes superiores.
Gobierno justifica la decisión
La Casa Blanca sostiene que las investigaciones, iniciadas en marzo por la Oficina del Representante Comercial, evidenciaron prácticas que perjudican a trabajadores y empresas estadounidenses al permitir el ingreso de mercancías producidas mediante trabajo forzoso.
Tras un proceso de consultas con los gobiernos involucrados, Washington concluyó que existían fundamentos suficientes para adoptar nuevas medidas comerciales.
La decisión representa un nuevo capítulo en la política económica de Donald Trump, quien ha convertido los aranceles en uno de los principales instrumentos de su estrategia comercial desde su regreso a la Presidencia en enero de 2025.
Fuente: EFE




