La Unión de Organizaciones Campesinas de Cotacachi (Unorcac) anunció la tarde de este jueves el fin del cierre de vías en el cantón, tras 31 días de movilización, pero confirmó que mantendrá la resistencia activa y pacífica mediante asambleas permanentes, control comunitario y defensa legal de sus integrantes detenidos.
La decisión fue comunicada por la presidenta de la organización, Martha Tuquerres, durante una rueda de prensa realizada luego de la marcha por la dignidad, efectuada en la mañana pese al anuncio del fin del paro nacional por parte de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE).
“Las carreteras no son el único espacio de resistencia. Ahora el territorio y la comunidad son el corazón de la lucha”, afirmó Tuquerres, quien señaló que el movimiento entra en una etapa de repliegue estratégico para proteger la vida y fortalecer la organización local.
Resistencia y denuncias
La dirigenta denunció una “represión desmedida” durante las protestas, con operativos militares “con armas de guerra” y sin órdenes judiciales. Aseguró que el paro dejó “personas asesinadas, heridas, detenidas y familias destrozadas”, por lo que exigió una investigación independiente y reparación integral para las víctimas.
En un homenaje, Tuquerres recordó a los líderes Efraín Fuerez, José Guamán y Rosa Patín, fallecidos durante las movilizaciones en Imbabura. “No murieron en vano; sus voces siguen resonando en cada asamblea”, expresó.
La Unorcac también fijó su postura frente a la próxima consulta popular convocada por el Gobierno, anunciando que impulsará el voto por el “No”, al considerar que estas herramientas “pretenden silenciar al pueblo” mientras se incumplen los mandatos populares en temas como Yasuní y Cuenca.
“Decimos no a la consulta mientras persistan la criminalización, la militarización y el irrespeto a los derechos colectivos”, sostuvo la presidenta.
Distancia con la Conaie y reclamos económicos
La organización reiteró su independencia de la Conaie, rechazando las decisiones de su presidente, Marlon Vargas, y asegurando que “las bases han sostenido la resistencia, mientras los líderes nacionales han estado ausentes”.
Finalmente, la Unorcac hizo un llamado al Gobierno para que garantice precios justos para los productos agrícolas y reconozca los costos reales de producción.
“Cotacachi es y seguirá siendo un cantón productivo. Exigimos políticas económicas que valoren el trabajo del campo”, concluyó Tuquerres.
A pesar de su firme postura de resistencia, la organización decidió abrir las vías del cantón, marcando el cierre de una fase de movilización y el inicio de una nueva etapa de vigilancia comunitaria en defensa de sus derechos.




