Con nueve votos a favor, el Concejo Municipal de Loja aprobó este jueves, 26 de junio, la remoción del alcalde Franco Quezada Montesinos.
La decisión cerró un proceso iniciado un mes antes por una denuncia formal presentada por el ciudadano Ramiro Delgado.
Delgado entregó su pedido el 26 de mayo, amparado en el artículo 333, literal C, del COOTAD, que sanciona el incumplimiento injustificado de normativas y resoluciones municipales.
El Concejo trató la solicitud el 28 de mayo y conformó una Comisión de Mesa compuesta por los ediles Pablo Carrión, Lenin Cuenca y Miguel Castillo, encargados del análisis.
El alcalde fue notificado el 3 de junio. Desde entonces, corrió un plazo probatorio de 10 días para que ambas partes entregaran sus pruebas.
Luego, la comisión tuvo cinco días para elaborar un informe, que fue presentado el 24 de junio.
Informe concluyó que el alcalde quebrantó normativas del COOTAD
Durante la sesión extraordinaria, convocada por la vicealcaldesa Diana Guayanay, el concejal Miguel Castillo leyó el informe. En él, la comisión determinó que Quezada incumplió la resolución CML-017-2024, orientada a promover la transparencia y eficiencia presupuestaria.
Además, se estableció que el traspaso de créditos #44, destinado a la obra del cubeto de residuos sólidos, vulneró los artículos 257 numeral 1 y 258 del COOTAD. La comisión concluyó que el alcalde infringió el literal C del artículo 333.
Los concejales votaron así: nueve a favor (Carrión, Castillo, Cuenca, Erráez, Espinosa, Ludeña, Patiño, Quiñónez y Yaguana) y dos en contra (Gaona y Vélez). La mayoría calificada permitió que proceda la destitución.
Quezada, quien asumió en mayo de 2023, puede apelar ante el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) en los próximos tres días hábiles.
Mientras el TCE no resuelva, seguirá en funciones de forma provisional. Si el tribunal ratifica la remoción, el cargo quedará vacante; si la revierte, el alcalde retomará sus funciones plenamente.




