La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) acelera las labores operativas en el páramo del Antisana, donde un deslizamiento de tierra comprometió la línea de conducción que abastece de agua potable a seis parroquias del sur de Quito.
El Municipio capitalino informó que las tareas se desarrollan en condiciones geográficas y climáticas extremadamente adversas. Para estabilizar el terreno pantanoso y avanzar con la remoción de escombros, Epmaps incrementó el uso de maquinaria pesada, como paso indispensable antes del reemplazo de 350 metros de tubería de acero de 42 pulgadas de diámetro.
Estabilización y base estructural
Una vez estabilizado el terreno, los técnicos construirán una plataforma base que permitirá la instalación segura de la nueva tubería. Esta etapa es clave para asegurar la durabilidad de la infraestructura hídrica afectada por el deslave.
Equipos especializados ya definieron la tecnología a emplear en la reparación, mientras vehículos pesados transportan material desde la zona de Paluguillo, en el sector de Pifo. Geólogos y topógrafos también trabajan en la evaluación del terreno para garantizar la seguridad de la intervención.
Operativo en marcha
Hasta la fecha, EPMAPS ha movilizado un contingente logístico y técnico compuesto por:
- 4 excavadoras
- 1 tractor de oruga
- 4 camas bajas
- 1 brazo mecánico Link-Belt
- 1 camión grúa
- 13 volquetas
Estos equipos permiten avanzar en el complejo proceso de limpieza, estabilización y reconstrucción del tramo afectado.
El Municipio de Quito expresó su solidaridad con las familias afectadas por la emergencia y reiteró su compromiso de garantizar el restablecimiento seguro y eficiente del servicio de agua potable.
Además, recordó que el agua distribuida por los tanqueros municipales es totalmente gratuita, e hizo un llamado a la ciudadanía a hacer un uso racional del recurso mientras duren las obras.




