La atención a pacientes renales en Quito, Guayaquil y otras provincias del país atraviesa una crisis ante la inminente suspensión de servicios de hemodiálisis. El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) no ha renovado los convenios con las clínicas privadas que prestan este servicio.
Así lo informó en un comunicado el Frente de pacientes renales, este 4 de agosto de 2025.
En la capital, la Clínica Dialicon Quito Sur se encuentra entre las afectadas, mientras que en Guayaquil la alerta se centra en la Clínica Farmadial, que anunció la posible suspensión del tratamiento desde el próximo 9 de agosto. Solo en esta ciudad, al menos 150 pacientes podrían quedarse sin atención médica vital.
Deuda del Estado supera los $300 millones
La situación se agrava por la deuda acumulada del IESS y del Ministerio de Salud Pública (MSP), que hasta agosto de 2025 supera los $300 millones con las casas de salud que ofrecen tratamientos de diálisis a nivel nacional.
Frente a esta emergencia, decenas de pacientes y familiares salieron a las calles para exigir una respuesta inmediata del Gobierno y reclamar el cumplimiento de su derecho a la salud. La noticia de la suspensión fue comunicada a los pacientes el pasado jueves 31 de julio.
“El Estado nos está dejando morir”
“El Estado nos está dejando morir. Estamos quedando en el limbo, no podemos pasar más de una semana sin el tratamiento. Vamos a resistir; no descartamos movilizaciones para exigir nuestros derechos”, advirtió Iris Villamar, paciente renal de Guayaquil.
Los pacientes recordaron que muchos de ellos son beneficiarios tanto del seguro general como del seguro campesino, por lo que exigen una solución urgente que garantice la continuidad de su tratamiento, sin interrupciones.
Hasta el momento, ni el IESS ni el MSP han emitido un pronunciamiento oficial sobre esta grave situación. Mientras tanto, los pacientes hacen un llamado urgente al Gobierno Nacional para que actúe con celeridad frente a esta crisis.




