La madrugada de este jueves, 25 de septiembre, se produjo un nuevo episodio de violencia en la cárcel de Esmeraldas. De manera preliminar se conoce que un motín entre reclusos de bandas rivales dejó al menos 17 fallecidos. La confrontación habría iniciado alrededor de las 03:00.
Siete horas después del incidente el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) se pronunció y aseguró que las autoridades competentes se encuentran realizando las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Las autoridades atribuyen los disturbios a una presunta orden del grupo delictivo Los Tiguerones, quienes habrían atacado a miembros de Los Lobos y Los Choneros.
La acción comenzó con una falsa alarma provocada por un interno, lo que permitió a los atacantes apropiarse de las llaves que portaba un guía penitenciario y salir de su pabellón para agredir a otros privados de libertad.
En el transcurso de la mañana, un fuerte contingente policial y militar se desplegó en los alrededores del penal, mientras familiares de los reclusos exigían información.

Este hecho ocurre apenas tres días después de la masacre en la cárcel de Machala y se suma a la ola de violencia que ha dejado cerca de 500 muertos en prisiones ecuatorianas desde 2021.
Las cárceles del país se han convertido en espacios de operación de estructuras del narcotráfico, y los enfrentamientos entre bandas han derivado en matanzas que en algunos casos han sido transmitidas en vivo por los propios reclusos a través de redes sociales.
El gobierno de Daniel Noboa mantiene vigente el estado de excepción y el denominado conflicto armado interno, lo que ha permitido el ingreso de las Fuerzas Armadas a los centros penitenciarios para reforzar la seguridad.




