Una embarcación de Guardacostas de Estados Unidos arribó al puerto de Manta este jueves con 23 personas detenidas en altamar, en coordinación con las fuerzas de seguridad ecuatorianas, en distintas operaciones contra el narcotráfico.
Los hombres, todos ecuatorianos, fueron capturados en nueve operaciones realizadas en los últimos dos meses, en las que también se incautaron 13,7 toneladas de clorhidrato de cocaína, de las cuales 10 ya se habían anunciado el pasado martes.
De acuerdo con las primeras investigaciones, los cargamentos iban a pasar por Centroamérica, pero el objetivo final era llevarlos hacia Estados Unidos.
La Armada del Ecuador detalló que el Buque Guardacostas ‘James’ de la Guardia Costera estadounidense realizó la entrega formal de los detenidos a la Policía y a las Fuerzas Armadas, a quienes también se les entregó 1.4 toneladas de droga como evidencia de la gran captura.
El general Pablo Dávila, comandante de la Policía, explicó que la Unidad de Investigación de Delitos Trasnacionales de la institución que preside detectó ‘nueve movimientos sospechosos de embarcaciones tipo ‘GoFast’ que no realizaban actividades de pesca, sino que estaban presuntamente dedicadas al tráfico de sustancias sujetas a fiscalización’.
Entonces compartieron esa información con Estados Unidos, que realizó esas interdicciones en aguas internacionales, al noroeste de las Islas Galápagos.
La droga estaría valorada en 340 millones de dólares (unos 294 millones de euros) en el mercado estadounidense y en 480 millones (415 millones de euros) en el mercado europeo, según cifras de la Armada.
Dávila explicó también que de los veintitrés detenidos, cinco no están aún vinculados a la investigación y serán presentados ante un juez para que rindan una versión.
El comandante añadió que ‘varios de ellos tendrían antecedentes de delitos similares cometidos en Estados Unidos’, de acuerdo con información proporcionada por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés).
Desde las Fuerzas Armadas se informó que solo catorce contaban con documentación marítima, es decir, de actividades relacionadas a la pesca, mientras que los demás no tenían ‘ningún tipo de documentación que les permita estar a bordo de embarcaciones de bandera ecuatoriana’.




