Nicolás Maduro aseguró este lunes ante el tribunal de Nueva York, en Estados Unidos, que se considera “no culpable” de los cargos que se le imputan y reiteró que continúa siendo el mandatario legítimo de Venezuela. “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente”, manifestó.
Durante su comparecencia, Maduro rechazó de forma expresa las acusaciones en su contra, al tiempo que insistió en desconocer la legitimidad del proceso judicial que enfrenta.
En la misma diligencia, su esposa, Cilia Flores, también negó las imputaciones formuladas por las autoridades estadounidenses y sostuvo que es “completamente inocente” de los delitos que se investigan.
Al principio de la audiencia, preguntado por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, el mandatario se presentó en español como el presidente de Venezuela y aseguró que se encontraba «secuestrado» en suelo estadounidense. «Soy el presidente de Venezuela y me considero un prisionero de guerra. Fui capturado en mi casa en Caracas», afirmó.
Por otra parte, los letrados solicitaron atención médica para ambos porque, según dijeron, tienen «problemas de salud».
Juez fija para el 17 de marzo la próxima comparecencia de Maduro y Flores en EE.UU.

La audiencia de presentación de cargos contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores concluyó este lunes en una corte de Estados Unidos, con la fecha de la próxima comparecencia establecida para el martes 17 de marzo de 2026, según se informó en sala.
Durante la diligencia, el juez confirmó que ambos deberán volver a comparecer en esa fecha, mientras avanza el proceso judicial en su contra. Maduro enfrenta cuatro cargos, y Flores tres, relacionados —entre otros— con conspiración narcoterrorista y conspiración para la importación de cocaína a Estados Unidos.
La defensa de Maduro señaló que no solicitará su liberación bajo fianza en esta etapa del proceso. Su abogado, Barrt J. Pollack, indicó ante el tribunal que Maduro presenta problemas de salud y requiere atención médica, aunque dejó abierta la posibilidad de revisar una eventual petición de fianza más adelante.
Por su parte, el abogado de Flores, Mark Donnelly, aseguró que su defendida resultó herida durante el operativo de captura, con contusiones en las costillas, según expuso en la audiencia.
Con la fijación de la nueva fecha, el caso entra en una fase de preparación procesal mientras se evalúan las condiciones médicas de los acusados y se definen los siguientes pasos judiciales.
Maduro llegó al tribunal bajo fuerte operativo de seguridad

Maduro fue trasladado la mañana de este lunes al Tribunal Federal de Nueva York, en Manhattan. Arribó acompañado de su esposa, Cilia Flores, en medio de un amplio operativo de seguridad. El convoy estuvo conformado por cinco vehículos y una fuerte escolta policial, mientras varias calles aledañas al tribunal permanecieron cerradas.

Según información oficial, el mandatario fue trasladado en helicóptero hasta un helipuerto cercano a la corte y, desde allí, conducido en un vehículo blindado custodiado por agentes de la Drug Enforcement Administration (DEA). Durante el traslado se aplicaron estrictos protocolos de seguridad desde la prisión en Brooklyn, donde permanece detenido.
A las 07:59, Maduro y Flores ingresaron al edificio judicial. El presidente venezolano llegó esposado de manos y vestido con uniforme beige, bajo custodia de agentes federales.
En esta audiencia inicial, el tribunal notificó formalmente los cargos en su contra, luego de su captura en Caracas el pasado 3 de enero, en una operación militar calificada como inédita. Maduro enfrenta en Estados Unidos cuatro cargos relacionados con tráfico de drogas y posesión de armas automáticas.
Pero, por primera vez, la acusación incluyó a Cilia Flores, esposa de Maduro, a quien la Fiscalía señala, según su investigación, por su presunta implicación en la coordinación de reuniones y la logística de la red.
Según los fiscales, su incorporación amplía el alcance del caso y respalda la hipótesis de que el narcotráfico formaba parte de una red organizada desde los niveles más altos del poder venezolano.
La diligencia estuvo a cargo del juez federal Alvin K. Hellerstein, magistrado de 92 años con una extensa trayectoria en casos de alto perfil, incluidos procesos vinculados a los atentados del 11 de septiembre.




