El Departamento de Justicia de Estados Unidos se retractó de su afirmación de que el llamado Cartel de los Soles constituye una organización criminal real, al modificar una acusación clave presentada contra Nicolás Maduro. Así lo indicó un reciente artículo de The New York Times.
En el documento actualizado, los fiscales mantienen los cargos por conspiración para el tráfico de drogas contra Maduro, pero dejan de presentar al Cartel de los Soles como una organización criminal real. En su lugar, señalan que el término alude a un “sistema de patronazgo” y a una “cultura de corrupción” vinculada al narcotráfico dentro de sectores del Estado venezolano.
La acusación original, presentada en 2020 por un gran jurado federal en Nueva York, describía al Cartel de los Soles como una estructura organizada de narcotráfico liderada por Maduro. Ese planteamiento fue retomado en julio de 2025 por el Departamento del Tesoro, que designó al grupo como organización terrorista, y posteriormente por el Departamento de Estado.
De acuerdo con el reporte del NYT, la nueva acusación reduce de manera sustancial las referencias al Cartel de los Soles: mientras el texto de 2020 lo mencionaba en 32 ocasiones y calificaba a Maduro como su líder, la versión revisada lo cita solo dos veces. Además, indica que tanto Maduro como su antecesor, Hugo Chávez, habrían participado en, protegido y perpetuado ese sistema.
Según la imputación, los beneficios del narcotráfico y la protección a redes criminales habrían favorecido a funcionarios civiles, militares y de inteligencia, en un esquema jerárquico controlado por altos mandos, al que se hacía referencia de forma informal como Cartel de los Soles, en alusión a las insignias de oficiales de alto rango de las Fuerzas Armadas venezolanas.
El ajuste en la acusación se produce luego de que especialistas en crimen organizado y narcotráfico en América Latina sostuvieran que el Cartel de los Soles no corresponde a una organización criminal identificable, sino a un término utilizado desde la década de 1990 para describir la corrupción de funcionarios vinculados al tráfico de drogas. Ni informes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) ni el Informe Mundial sobre Drogas de la ONU han incluido a ese supuesto cartel entre las principales organizaciones de narcotráfico.
Pese a la modificación, el Departamento de Justicia mantiene la acusación central contra Maduro por su presunta participación en una conspiración internacional para el tráfico de drogas, ahora enmarcada en la existencia de un sistema clientelar y de corrupción estatal, más que en la operación de una organización criminal formal.




