Quito registra más de 70 días sin siniestros de tránsito provocados por vehículos pesados en la Ruta Viva, según informó Washington Martínez, director de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT). El funcionario destacó que, en su momento, también se alcanzaron 55 días sin personas fallecidas en esta vía.
Martínez explicó que los operativos se mantienen de forma permanente en los 13 puntos críticos identificados en la ciudad, 10 ubicados en la avenida Simón Bolívar y tres en la Ruta Viva, donde se han reforzado los controles preventivos y de seguridad.
Siete medidas para frenar los siniestros
Desde el 11 de noviembre, el Municipio de Quito ejecuta siete medidas para reducir el número de siniestros de tránsito, adoptadas en un contexto en el que la ciudad registraba un promedio de dos fallecidos y 15 siniestros diarios, principalmente en la Simón Bolívar, Ruta Viva y Mariscal Sucre.
Las acciones incluyen el incremento de controles preventivos de velocidad en 13 puntos críticos, la restricción al transporte pesado en la Simón Bolívar y Ruta Viva, el refuerzo de la señalización vial, la instalación de radares educativos, una campaña pública contra el exceso de velocidad, el impulso al programa Conductor Elegido y una alianza con los medios de comunicación para mantener mensajes permanentes de prevención.
Martínez recordó que estas medidas se suman a los controles sancionatorios que la AMT aplica desde 2024, siempre bajo la normativa vigente y con notificación previa a la ciudadanía.
Control al transporte pesado y señalización
La restricción al transporte pesado, vigente desde el 1 de enero, cuenta con la colaboración del sector transportista, que cumple con requisitos como permisos de operación, revisión técnica aprobada, sistemas GPS y capacitaciones. Hasta el momento, la AMT ha recibido 6.000 solicitudes de salvoconductos y ha aprobado 2.000, lo que permite identificar a los conductores y evitar la circulación de vehículos irregulares.
La señalización en zonas de alta siniestralidad se renueva cada tres meses y los radares educativos, que no generan sanciones, ya se instalan en sectores estratégicos para alertar a los conductores sobre su velocidad.
Alcohol y conducción
Martínez alertó que el año pasado se registraron 890 personas detenidas por conducir en estado de embriaguez.
Finalmente, el director de la AMT señaló que los controles de velocidad y alcohol continuarán por su impacto directo en la reducción de siniestros y adelantó que la próxima semana se presentarán análisis estadísticos comparativos de siniestralidad entre 2022 y 2025, con el objetivo de seguir mejorando los estándares de seguridad vial en Quito.




