La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) alertó que el proyecto de Ley para el Fortalecimiento de los Sectores Estratégicos de Minería y Energía, enviado por el Ejecutivo a la Asamblea Nacional “pone en riesgo derechos colectivos, territorios ancestrales y fuentes de agua”.
En un pronunciamiento público, la Conaie advirtió que la iniciativa genera preocupación por sus posibles impactos sobre los derechos colectivos, los territorios ancestrales y las fuentes de agua, especialmente en comunidades indígenas y campesinas.
La organización indígena considera que el proyecto prioriza la agilización de inversiones extractivas sin establecer garantías claras y exigibles para la consulta previa, libre e informada, derecho reconocido en la Constitución y en instrumentos internacionales de derechos humanos.
Advertencias ambientales y modelo extractivo
El pronunciamiento también alerta sobre la flexibilización de controles ambientales y administrativos, en particular en licencias, autorizaciones y uso del agua. Aseguran que estas medidas debilitan la capacidad del Estado para prevenir daños irreversibles y afectan ecosistemas estratégicos como páramos, bosques y ríos, fundamentales para la soberanía hídrica y alimentaria.
En el contexto de la crisis climática, la Conaie subraya que el agua debe ser protegida como bien común, esencial para la vida y la agricultura campesina, y no subordinada a la lógica extractiva. Asimismo, cuestiona que el proyecto “refuerce un modelo de dependencia extractiva, concentre decisiones estratégicas y amplíe la participación privada mediante delegaciones de largo plazo, sin mecanismos efectivos de control social, transparencia y rendición de cuentas”.
Llamado político
La organización afirmó que la expansión extractiva con normas debilitadas y una participación comunitaria reducida no enfrenta la violencia ni el desorden territorial, y advierten sobre la estigmatización y persecución de quienes defienden el territorio y el agua.
Ante este escenario, hizo un llamado a la unidad de las organizaciones sociales y exhortó a la bancada de Pachakutik y a asambleístas que defienden los derechos colectivos, el ambiente y la democracia, a rechazar el proyecto y promover un debate amplio, transparente y participativo que coloque en el centro la vida, los territorios y la justicia social y ambiental.




