La última encuesta de la firma CIEES revela una caída en el respaldo presidencial y un aumento en la indignación ciudadana, especialmente en Guayaquil. El 82% de los encuestados califica la situación del país como “mala o muy mala”.
El informe de abril de 2026, basado en 820 entrevistas presenciales en Quito y Guayaquil, muestra que el repunte de popularidad que tuvo el Gobierno en marzo se ha desvanecido. El país retorna a un escenario de desconfianza institucional y fragilidad estructural.
Retroceso en la aceptación presidencial
El respaldo a la gestión del presidente Daniel Noboa sufrió un retroceso significativo en las principales ciudades del país. En Quito, la aprobación cayó del 39% al 32%, mientras que en Guayaquil el descenso fue más drástico, pasando del 46% al 29%.
Otros indicadores clave también muestran cifras bajas:
- Agrado: Se sitúa en un 34% a nivel consolidado.
- Confianza: Alcanza apenas el 27% en el promedio nacional.
- Segmento crítico: El 73% de los ciudadanos entre 28 y 37 años califica la labor del mandatario como “mala o muy mala”.
Pesimismo y crisis emocional
El deterioro del estado de ánimo es evidente en la población ecuatoriana. El 82% de los consultados percibe de forma negativa la situación nacional, cifra que se dispara al 92% en Guayaquil. Factores como la inseguridad, el alza de los combustibles y eventos judiciales de alto impacto han intensificado el malestar.
En el plano emocional, los sentimientos predominantes son la indignación (40%) y el miedo (28%). La indignación es particularmente alta entre las personas de 53 a 64 años, afectando a casi la mitad de este grupo etario.
Inseguridad y economía: El eje del malestar
Aunque la preocupación por la inseguridad bajó levemente respecto al mes anterior, sigue encabezando la lista de prioridades con un 49% consolidado. Le siguen la situación económica (26%) y la percepción de corrupción o mal gobierno (21%).
El informe concluye que la inseguridad no ha desaparecido como problema, sino que el malestar ciudadano se está redistribuyendo hacia los problemas económicos e institucionales. Para los próximos seis meses, el 74% de los ecuatorianos cree que la situación del país estará “igual o peor”.




