Un homenaje a la ciencia que transforma al país
Por: Jorge A. Medina y Pablo Araujo G.
Cada 29 de junio, el Ecuador rinde un justo homenaje a los profesionales de la Ingeniería Química, una disciplina que ha sido un pilar fundamental en el desarrollo industrial, tecnológico y económico de la nación. La elección de esta fecha no es casualidad; responde a una serie de hitos históricos ocurridos precisamente en junio, lo que la consolida como el período más significativo para esta profesión en la historia ecuatoriana.
El camino hacia la institucionalización de esta carrera comenzó en junio de 1947, cuando la Escuela Politécnica Nacional inició el visionario proceso de creación de la Facultad de Química Industrial. Pocos meses después, en octubre del mismo año, la flamante facultad inició oficialmente sus clases y, años más tarde, se transformó en la actual Facultad de Ingeniería Química y Agroindustria.
Casi dos décadas después, la evolución técnica de la profesión recibió un impulso internacional definitivo. En junio de 1966, el ilustre profesor de la Universidad de Pittsburgh, George Klinzing Ph.D., lideró la instalación y puesta en funcionamiento de los equipos de Operaciones Unitarias en la Universidad Central del Ecuador. Este hecho revolucionó la academia, permitiendo dar el salto de la teoría de laboratorio a la simulación de procesos industriales reales.
Finalmente, el nacimiento oficial de esta efeméride se selló en junio de 1968 en el Puerto Principal. Durante la celebración del Primer Congreso Nacional de Ingeniería Química, encuentro que reunió a las delegaciones profesionales de Pichincha y Guayas, se debatió sobre el futuro de la disciplina. Fue en este magno evento cuando la delegación de Pichincha propuso formalmente establecer el 29 de junio como el Día del Ingeniero Químico en el Ecuador, una moción aceptada por unanimidad debido al profundo significado histórico del mes.
¿Qué es la ingeniería química y por qué es vital para el Ecuador?
La ingeniería química es la ciencia y el arte de transformar materias primas en productos útiles y de alto valor agregado mediante procesos físicos, químicos y biológicos. Su importancia para el desarrollo del país es primordial, ya que diseña soluciones sostenibles, optimiza el uso de los recursos naturales e impulsa la matriz productiva en sectores estratégicos como la energía, la agroindustria, la farmacéutica y la gestión ambiental.




