Landeta llegó hace tres semanas a la ciudad de Portoviejo para realizar una base de entrenamiento . Foto: Federación de Atletismo del Ecuador.

Andrés Landeta espera clasificar a los JJ.OO. de Tokio

“He regresado con más ganas y es la gran oportunidad de saltar hacia la gloria, quiero que la adrenalina recorra mi cuerpo como acontecía en cada competencia”. Así avizora su vuelta a las pistas el atleta ecuatoriano Eduardo Andrés Landeta Minda, luego de tres años de ausencia.

El medallista de bronce en el sudamericano de atletismo en Paraguay 2017 (saltó 16,30 metros), es consciente que su preparación debe ser muy exigente ya que se avecinan competencias que permitirán clasificar a los Juegos Olímpicos Tokio 2021.

Respecto a su próximo objetivo, dijo: “Hay una planificación diseñada por el profesor Small, desde hace 20 días estamos entrenando en Portoviejo y la próxima semana lo haremos en Quito donde realizaremos la segunda fase de preparación durante tres semanas”, refirió el atleta tsáchila.

Llegó hace tres semanas a la ciudad de Portoviejo para realizar una base de entrenamiento junto a sus compañeros Luiba Zaldivar, Kevin Canchingre, Kevin Bueno y Ricardo Martínez (cubano), quienes también se alistan para encarar importantes competencias internacionales.

Fue en octubre pasado que el entrenador cubano Luis Small, convocó a los atletas para realizar un trabajo específico acorde a las exigentes competencias que se ejecutarán en las próximas semanas.

Un atleta de alto rendimiento

Landeta, en el año 2015 lideró el ranking sudamericano en la categoría juvenil y se ubicó en los primeros lugares en el escalafón panamericano. Para los expertos era una figura promisoria.

“Fue una época muy linda, por el atletismo conocí países como Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Colombia y Estados Unidos, me relacioné con mucha gente, extraño el ambiente deportivo y ahora con 24 años y con más experiencia, aspiro darle triunfos a mi país”, expresó el deportista.

La última participación oficial de Andrés, fue en los Juegos Bolivarianos Santa Marta 2017, en Colombia, ocupando el séptimo lugar en el salto triple con 15,19 metros.

“Luego de esa competencia me retiré de las pistas, necesitaba llevar el sustento a mi casa y conseguí trabajo como ayudante de albañilería”, destacó el atleta oriundo de Santo Domingo de los Tsáchilas.