El virus del ébola ha resurgido en la República Democrática del Congo (RDC), donde ya se registran al menos 88 fallecidos en la provincia de Ituri. La situación llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar el nuevo brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
El brote, el decimoséptimo en la historia del país, comenzó a finales de abril y se concentra principalmente en las zonas sanitarias de Mongwalu y Rwampara, áreas caracterizadas por un intenso movimiento de población y su cercanía con Uganda y Sudán del Sur.

Según reportes oficiales, el virus fue confirmado tras el análisis de muestras en el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la RDC. Además, ya se han detectado casos fuera del país, con contagios reportados en Uganda y Sudán del Sur.
El ébola es una enfermedad grave que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. Su periodo de incubación varía entre dos y 21 días, y puede presentar síntomas como fiebre, fatiga, dolor muscular, vómitos y complicaciones severas en órganos vitales.
El actual brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 25 % y el 40 %, según organismos internacionales.
La situación se complica por el contexto de violencia en Ituri, donde operan múltiples grupos armados. Este escenario dificulta las labores de control sanitario, el rastreo de contactos y la implementación de medidas de prevención.
En respuesta, varios países han intensificado controles fronterizos y vigilancia epidemiológica. La OMS ha enviado suministros médicos, mientras organismos internacionales coordinan acciones para contener la propagación del virus.
Las autoridades sanitarias advierten que el brote podría expandirse si no se refuerzan las medidas de control, especialmente en zonas de conflicto donde el acceso es limitado.
Fuente: EFE




