Las autoridades sanitarias confirmaron 3.748 casos desde mayo. La epidemia ya es la segunda con más contagios en la historia y la mayor registrada en la República Democrática del Congo.
El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) informó este lunes que el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo ha dejado 1.657 personas fallecidas y 3.748 casos confirmados, consolidándose como la mayor epidemia registrada en el país y la segunda con más contagios de la historia.
Según el último boletín oficial, con datos actualizados al 1 de agosto, la enfermedad registra una tasa de letalidad del 44,2 %. Además, 690 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalización, mientras que 708 personas se han recuperado. Las autoridades también indicaron que el rastreo de contactos alcanza el 80,1 %.
Cinco provincias permanecen afectadas
El Ministerio de Comunicación señaló que los equipos de vigilancia epidemiológica continúan desplegados y que en las últimas 24 horas se investigaron más de 1.000 alertas y se analizaron cientos de muestras.
Hasta el momento, el brote afecta a cinco provincias:
- Ituri, considerada el epicentro.
- Kivu del Norte.
- Kivu del Sur.
- Haut-Uele.
- Tshopo.
Es el segundo brote con más contagios de la historia
La actual epidemia superó el pasado viernes al brote registrado entre 2018 y 2020 en el este del Congo, que dejó 3.481 casos y 2.299 fallecidos, convirtiéndose en el mayor brote registrado en el país.
No obstante, aún está por debajo de la epidemia ocurrida en África Occidental entre 2014 y 2016, considerada la peor de la historia, con cerca de 28.000 contagios y 11.000 muertes.
La epidemia corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 %. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante.
La OMS considera alto el riesgo de expansión en África subsahariana, aunque mantiene bajo el riesgo a escala mundial. El virus del ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.




