La canciller Gabriela Sommerfeld mantuvo este lunes una reunión con representantes de la Embajada y Consulado de Colombia en Ecuador, en el marco del proceso de deportación de ciudadanos de ese país.
De acuerdo con la Cancillería, durante el encuentro, las delegaciones reafirmaron su compromiso con el diálogo diplomático fluido y la cooperación bilateral en materia migratoria, enmarcando sus acciones en el respeto a la legislación nacional y los acuerdos internacionales suscritos por ambos países.
El Gobierno ecuatoriano reiteró que los procedimientos de deportación se ejecutan conforme a la normativa vigente, garantizando en todo momento el debido proceso, así como el pleno respeto a los derechos humanos de las personas sujetas a medidas administrativas de movilidad.
Este domingo, el ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que el Gobierno inició el proceso de deportación de 1.000 ciudadanos extranjeros vinculados a actividades delictivas.
Reimberg explicó que las personas deportadas estaban finalizando su pena privativa de libertad en el país por robo, receptación, tráfico ilícito de sustancias y delitos contra la propiedad.
La medida se enmarca en la estrategia estatal de lucha contra el crimen organizado y forma parte de una política de “tolerancia cero” frente a quienes atentan contra la seguridad nacional.
“Seguiremos firmes. La seguridad de los ecuatorianos está por encima de todo”, dijo el ministro a través de su red social X.
Según detalló Reimberg, a estas personas se les ha impuesto una restricción de ingreso al país por un período de 40 años.
El ministro insistió en que el Gobierno no permitirá que estructuras delictivas se reorganicen dentro del territorio ni que se reactive su accionar en las calles del país.
Antes, el Gobierno colombiano reiteró en un comunicado que insistirá en el establecimiento de un protocolo bilateral que regule ese procedimiento.
La ministra encargada de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio, subrayó que es indispensable pactar con las autoridades ecuatorianas una hoja de ruta clara y concertada, que permita organizar las deportaciones de manera coordinada y con el debido respeto a los derechos humanos.
Entre la tarde del viernes 25 y la mañana del sábado, 26 de julio, Ecuador expulsó a 603 ciudadanos colombianos.
Según la Cancillería colombiana, de este grupo, 543 eran hombres y 60 mujeres. Todos fueron recibidos en el Puente Internacional de Rumichaca, donde se activaron los protocolos de asistencia humanitaria, verificación de identidad y control migratorio, con apoyo de la Policía Nacional y otras entidades nacionales.
Según la Cancillería de Colombia, se prevé que entre el miércoles y el jueves de esta semana arribe un nuevo contingente de colombianos expulsados desde Ecuador, estimado en 493 personas.




