Los efectos asociados a las lluvias también mantienen en alerta al sector sanitario. Especialistas advierten que el aumento de humedad, acumulaciones de agua y cambios de temperatura puede favorecer enfermedades vectoriales, gastrointestinales, respiratorias y de la piel.
Arroz, banano, cacao, maíz y pastos figuran entre los cultivos con mayor exposición ante los efectos de El Niño en Ecuador, mientras unas 3,1 millones de hectáreas productivas presentan vulnerabilidad media o alta frente a inundaciones y deslizamientos.
Ecuador se encuentra en alerta roja por El Niño, mientras las autoridades mantienen el seguimiento de las condiciones oceánicas, atmosféricas y meteorológicas y preparan medidas para reducir los posibles impactos sobre la población y los sectores productivos.
Uno de los principales focos de atención es la agricultura. Los escenarios considerados en los planes de contingencia advierten que, bajo condiciones extremas, hasta dos millones de hectáreas de cultivos podrían sufrir daños severos o pérdidas totales. En un escenario moderado, la afectación estaría entre 400.000 y 500.000 hectáreas.
Arroz, banano, cacao y maíz entre los más expuestos
Un análisis del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, difundido por el canal Teleamazonas, identifica al arroz, los pastos, el banano, el cacao y el maíz entre los productos con mayor exposición.
Los daños no necesariamente estarían limitados a los cultivos. Las inundaciones, desbordamientos y movimientos en masa podrían afectar caminos, sistemas de drenaje e infraestructura productiva, dificultando además el traslado de las cosechas hacia los mercados.
El nivel de impacto dependerá de la intensidad y distribución de las precipitaciones y de la evolución del evento climático durante los próximos meses.
Diez provincias concentran mayor exposición a inundaciones y deslizamientos
Guayas, Los Ríos, Manabí, El Oro y Esmeraldas, en la Costa, y Loja, Pichincha, Bolívar, Azuay y Cañar, en la Sierra, figuran entre las provincias más expuestas a los efectos de El Niño, según las previsiones de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR). Las principales amenazas serían las inundaciones y los movimientos en masa o deslizamientos.
Los análisis de la SNGR muestran que los posibles efectos de El Niño no se distribuirían de manera uniforme en Ecuador. Mientras las inundaciones representarían una de las mayores amenazas para la Costa, en varias zonas de la Sierra el principal riesgo estaría relacionado con los deslizamientos.
Las previsiones sirven como referencia para que los gobiernos locales adopten medidas de prevención frente a posibles daños en viviendas, vías, sistemas de agua, infraestructura sanitaria y actividades productivas.
Cinco provincias de la Costa, entre las más expuestas a inundaciones
De acuerdo con la SNGR, Guayas, Los Ríos, Manabí, El Oro y Esmeraldas presentan una mayor exposición a inundaciones. La afectación podría alcanzar tanto a poblaciones como a infraestructura productiva, especialmente en territorios bajos o cercanos a ríos y otros cuerpos de agua.
Guayas concentra la mayor cantidad de población expuesta a inundaciones, con aproximadamente 383.000 personas, según las estimaciones de Gestión de Riesgos.
La provincia también tiene una importante concentración de actividades agrícolas, por lo que las inundaciones podrían tener consecuencias adicionales sobre cultivos, vías utilizadas para transportar productos e infraestructura.
Loja encabeza exposición a deslizamientos
El escenario cambia en la región Sierra. Loja, Pichincha, Bolívar, Azuay y Cañar aparecen entre las provincias con mayor vulnerabilidad a movimientos en masa.
En estos territorios, los deslizamientos pueden afectar comunidades ubicadas en zonas montañosas y provocar interrupciones en las carreteras.
Loja registra la mayor cantidad de habitantes expuestos a deslizamientos, con 94.780 personas. El cierre o destrucción de una vía en sectores de difícil acceso también podría dejar temporalmente aisladas a comunidades y dificultar la llegada de servicios de emergencia.
El Niño también aumenta los riesgos sanitarios

Los efectos asociados a las lluvias también mantienen en alerta al sector sanitario. Especialistas advierten que el aumento de humedad, acumulaciones de agua y cambios de temperatura puede favorecer enfermedades vectoriales, gastrointestinales, respiratorias y de la piel.
Andrés Santos, director de Salud del Municipio de Guayaquil advirtió al diario El Universo que “este tipo de comportamientos climáticos —con humedad, lluvias y cambios de temperatura— favorece a que haya una mayor presencia de virus circulando en el ambiente, y el tema de proliferación de la enfermedad se puede exacerbar”.
Uno de los principales riesgos es el dengue. Hasta la semana epidemiológica 34, con corte al 29 de agosto, Ecuador registraba 31.312 casos durante 2026 y 35 fallecidos. En 2025 hubo 37.840 contagios.
El agua estancada favorece la reproducción del mosquito Aedes aegypti. Los especialistas también advierten sobre el posible incremento de leptospirosis, enfermedades diarreicas, influenza y otras infecciones respiratorias, además de micosis y dermatitis durante periodos de fuertes precipitaciones y humedad.
Prevención antes de las lluvias
Para el sector agrícola, las medidas planteadas incluyen ajustar los calendarios de siembra, mantener y limpiar los sistemas de drenaje, utilizar semillas certificadas y variedades tolerantes a condiciones de elevada humedad y evaluar mecanismos de aseguramiento agrícola.
Durante una eventual emergencia, la prioridad pasaría a la evaluación rápida de daños, entrega de insumos, recuperación de drenajes y rehabilitación de las vías necesarias para sacar la producción.
Posteriormente, las acciones se concentrarían en determinar las pérdidas, facilitar créditos e insumos y recuperar sistemas de riego y suelos afectados.
La magnitud final de los impactos dependerá de cómo evolucione El Niño y, especialmente, de la intensidad y distribución territorial de las lluvias.
Fuentes: Teleamazonas, El Universo




