El ministro de Industria y Tecnología Avanzada de Emiratos Árabes Unidos, Sultan Al Jaber, alertó este martes sobre un déficit global de “1.000 millones de barriles de petróleo” como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.
A través de una publicación en su cuenta oficial de X, el funcionario afirmó que la interrupción del tránsito marítimo constituye “la aritmética de la extorsión” y advirtió que cada día de bloqueo incrementa los costos para familias, industrias y economías a nivel global.
Impacto en mercados energéticos
Al Jaber sostuvo que la situación genera una pérdida masiva de suministro energético y presiona al alza los precios del petróleo, con efectos directos sobre la inflación y el comercio internacional.
“El cierre del estrecho implica un billón de barriles perdidos como resultado del chantaje”, afirmó, al tiempo que exigió el restablecimiento inmediato de la libertad de navegación en la zona.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico clave para el transporte de crudo desde el golfo Pérsico hacia mercados internacionales, por lo que cualquier restricción impacta de forma directa en la oferta global.
Escalada geopolítica
La advertencia se produce en medio de tensiones crecientes entre Irán y Estados Unidos, en el contexto del conflicto que también involucra a Israel.
Irán ha impuesto restricciones al paso de buques y petroleros en el estrecho desde finales de febrero, mientras que Washington respondió con un bloqueo naval sobre puertos y embarcaciones iraníes desde el 13 de abril.
Las negociaciones entre ambas naciones permanecen estancadas, luego de que Teherán rechazara la última propuesta de paz estadounidense por considerarla unilateral. Entre sus condiciones figuran el reconocimiento de su soberanía sobre Ormuz, el levantamiento de sanciones y el pago de reparaciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la propuesta iraní de “inaceptable” y advirtió que el alto el fuego vigente desde el 8 de abril es “increíblemente frágil”.
La comunidad internacional mantiene su preocupación por el impacto que estas tensiones podrían tener en los mercados energéticos, el comercio global y la estabilidad económica mundial.
Fuente: EFE




