Exguías penitenciarios reciben 6 años de prisión por el ingreso de artículos a la cárcel

Los exguías penitenciarios Byron Y. y Thalía L. y el policía Rolando J. recibieron seis años y ocho meses de privación de libertad por su autoría en el delito de asociación ilícita. Ellos permitieron el ingreso de artículos prohibidos en el Centro de Rehabilitación Social (CRS) Turi de Cuenca. El juez dictó una pena agravada por su condición de servidores públicos. Por su lado, Blanca Ch. y Adriana S. recibieron una condena de tres años de privación de libertad.

Ante el Tribunal de Garantías Penales del Azuay, el fiscal de Delincuencia Organizada, Fernando Sánchez, demostró que los tres exservidores públicos en el ejercicio de sus funciones y los otros dos procesados eran miembros o brazos ejecutores de una organización delictiva. La misma obtenía beneficios económicos mediante el ingreso de artículos prohibidos al CRS Turi. Tal es el caso de ingreso de droga, celulares, chips, armas de fuego y alcohol.

Durante el testimonio del agente investigador de la Policía, se reprodujeron los principales audios de las interceptaciones de llamadas telefónicas. Así, evidenciaron que los sentenciados estaban asociados para cometer los hechos ilícitos y que tienen vínculos con organizaciones delictivas que operan a escala nacional.

Las evidencias en videovigilancia

Asimismo, los jueces observaron los videos de las cámaras de seguridad del CRS Turi. En ellos se identifica a los guías penitenciarios en el momento que pretendían ingresar con 39 chips.

En este caso, también rindieron sus testimonios los agentes investigadores y peritos de Criminalística. De esta manera, sustentaron científicamente la identidad de los sentenciados en los audios de las interceptaciones telefónicas. Además, se refirieron a las evidencias levantadas en los allanamientos y a las locaciones donde se desarrollaron diferentes eventos, como el traslado de sustancias estupefacientes.

A esto se sumaron certificaciones de depósitos bancarios, partes policiales, actas de allanamiento, entre otras pruebas que demuestran el delito por parte de los exguías y el policía.