En una ceremonia majestuosa, con luces, música y fuegos artificiales frente a las pirámides de Guiza, Egipto inauguró oficialmente el Gran Museo Egipcio (GEM), considerado el mayor complejo cultural dedicado a una sola civilización en el mundo.
El acto, cargado de simbolismo, reunió a decenas de jefes de Estado y representantes internacionales, quienes asistieron al evento como muestra del respaldo global al nuevo emblema cultural egipcio.
Un puente entre pasado y futuro

El GEM fue presentado como un homenaje a la cooperación, la paz y la estabilidad, valores que Egipto busca proyectar al mundo tras décadas de tensiones políticas y desafíos económicos.
Ubicado junto a las pirámides, el museo cuenta con 500.000 metros cuadrados de extensión y más de 100.000 piezas arqueológicas que narran 7.000 años de historia, desde el Egipto predinástico hasta el periodo grecorromano.
El recinto, que abrirá oficialmente al público el 4 de noviembre, aspira a recibir más de 15.000 visitantes diarios. Entre sus tesoros destacan los objetos del faraón Tutankamón, restaurados y exhibidos en su totalidad por primera vez.
Símbolo de orgullo nacional

El presidente egipcio, Abdelfatah Al Sisi, destacó durante el evento que el Gran Museo Egipcio es una prueba de que el país “no solo ha sido capaz de superar dificultades, sino de construir un proyecto de escala global que une historia, cultura y progreso”.
“Os hemos invitado a venir a esta tierra de paz y amor, y disfrutar de esta celebración para hacer de este museo una plataforma del diálogo, un destino para el conocimiento y un puerto para la humanidad. También que sea un faro para los amantes de la vida que creen en la humanidad”, ha añadido el presidente egipcio en una breve alocución.
El complejo, que ya funcionaba parcialmente desde hace dos años, fue finalmente inaugurado tras varios aplazamientos debido a la inestabilidad regional y conflictos en Oriente Medio. La última fecha tentativa había sido en junio, pero los bombardeos en Irán motivaron el retraso de la celebración.
Un mensaje al mundo

Con este acto, Egipto busca consolidarse como un referente cultural y turístico internacional, reafirmando que su herencia faraónica sigue siendo un instrumento de diplomacia y diálogo entre naciones.
“El GEM no solo celebra el esplendor de nuestro pasado, sino que abre una puerta al entendimiento y la cooperación entre los pueblos”, señaló uno de los organizadores durante la gala de apertura.
El Gran Museo Egipcio se proyecta así como una nueva joya del patrimonio mundial, símbolo del orgullo egipcio y de la voluntad de tender puentes entre civilizaciones bajo la luz eterna de las pirámides de Guiza.
Fuente: EFE




