Al menos 33 personas resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7,5 que sacudió la noche del lunes el norte de Japón, un evento que este martes ha provocado la afectación de líneas de tren de alta velocidad, la suspensión de clases y una alerta por riesgo de un “megasismo” en los próximos días.
Según informó la cadena pública NHK, el mayor número de heridos se registró en la prefectura de Aomori, con 22 personas lesionadas, zona frente a la cual se localizó el epicentro del sismo. Las autoridades continúan evaluando la magnitud de los daños, indicó la primera ministra Sanae Takaichi en declaraciones a la prensa.
Alerta por posibles nuevos sismos
La jefa de Gobierno pidió a la población extremar las precauciones ante la posibilidad de que se produzcan nuevos temblores de igual o mayor intensidad, en línea con la alerta emitida por la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
El aviso de “megaterremoto”, con vigencia de una semana, se sustenta en datos estadísticos que muestran una mayor probabilidad de sismos fuertes tras terremotos de magnitud 7 o superior en la fosa de Japón.
Takaichi instó a la ciudadanía a mantenerse preparada para eventuales evacuaciones, como las registradas en las últimas horas, que afectaron a más de 20.000 personas luego de la emisión de una alerta de tsunami en la costa del Pacífico. En algunas zonas se registraron subidas del nivel del mar de hasta 70 centímetros.
Transporte y actividades afectadas
El sismo provocó la suspensión parcial del tren bala “shinkansen” en el norte del país, cuyas operaciones fueron restablecidas este martes. También se reportó la cancelación de clases en varias localidades. Medios locales señalaron que ciudadanos acudieron a adquirir provisiones y kits de emergencia ante el temor de nuevos movimientos telúricos.
El terremoto ocurrió a las 23:15 del lunes (14:15 GMT), con epicentro en el mar frente a Aomori, a 50 kilómetros de profundidad, y alcanzó el nivel 6 superior en la escala sísmica japonesa de siete niveles. Hasta la mañana de este martes se habían registrado al menos 15 réplicas de magnitud superior a 3, entre ellas una de 6,4.
Japón no registraba un terremoto de esta magnitud desde el sismo de 7,6 del 1 de enero de 2024, que devastó la península de Noto y dejó alrededor de 400 fallecidos. El país se asienta sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, por lo que sus infraestructuras están diseñadas para resistir fuertes temblores, aunque el riesgo permanece latente.
Fuente: EFE




