El histórico estadio Azteca recibió la ceremonia inaugural con Shakira como protagonista y el duelo entre México y Sudáfrica como primer partido del torneo.
La espera terminó. El balón comenzó a rodar y el Mundial 2026 abrió oficialmente sus puertas con una ceremonia cargada de música, historia y emoción en el emblemático Estadio Azteca, escenario que volvió a colocarse en el centro del fútbol mundial.
Miles de aficionados llenaron las gradas del histórico recinto para presenciar el espectáculo inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026, un torneo que por primera vez se disputa en tres países: México, Estados Unidos y Canadá.
La jornada marcó además un hecho sin precedentes. México se convirtió en el primer país en albergar tres Copas del Mundo, luego de haber sido sede en 1970 y 1986.
La ceremonia combinó música, cultura y fútbol. La cantante colombiana Shakira encabezó el espectáculo musical con la interpretación de “Dai Dai”, canción oficial del torneo, acompañada por el artista nigeriano Burna Boy.

También participaron el cantante mexicano Alejandro Fernández y la banda Maná, que pusieron el toque local en una presentación inspirada en la cultura y tradición mexicana.
La actriz Salma Hayek tuvo un papel destacado como embajadora oficial de la FIFA durante la bienvenida protocolaria dirigida a la audiencia global que siguió el evento desde distintos rincones del planeta.

Tras el cierre del espectáculo, las luces se enfocaron en el césped para dar paso al primer partido del Grupo A entre Selección de México y Selección de Sudáfrica, un duelo que evocó el encuentro inaugural del Mundial de 2010.
La inauguración en Ciudad de México fue la primera de una serie de eventos que tendrán continuidad en las sedes de Toronto y Los Ángeles, completando el innovador formato de aperturas distribuidas entre los tres países anfitriones.
Con la fiesta inaugurada y el balón en movimiento, el Mundial 2026 inició oficialmente su camino hacia la gran final, en una edición que promete ser la más grande de la historia del torneo.




