El ministro de Salud, Jimmy Martin, ordenó la salida inmediata del gerente del hospital Universitario de Guayaquil, tras conocerse la muerte de doce recién nacidos dentro de esa casa de salud.
La decisión fue anunciada por el funcionario a través de la red social X, como respuesta a un comunicado difundido por el hospital el mismo día. En ese documento, el centro médico confirmó el fallecimiento de los neonatos y defendió sus protocolos de actuación ante la alerta epidemiológica activada previamente.
“La vida de nuestros niños está por encima de todo y de todos”, declaró Martin, al tiempo que dispuso tres acciones de cumplimiento inmediato: la renuncia del gerente del hospital, el despliegue de un equipo de especialistas para investigar lo ocurrido, y la entrega de atención psicológica a los padres de los dos bebés que fallecieron a causa de una bacteria.
El hospital, por su parte, indicó que los doce fallecimientos se produjeron por “causas multifactoriales”, derivadas del estado clínico comprometido de los recién nacidos, quienes habrían llegado en condición de prematuridad o muy prematuridad. Además, aseguró que no existen indicios de contaminación en la unidad de cuidados intensivos neonatales, según los resultados de vigilancia epidemiológica y análisis microbiológicos.
La reacción del Ministerio de Salud se produce en medio de una creciente presión pública y política. Horas antes, la Comisión de Protección Integral a Niñas, Niños y Adolescentes de la Asamblea Nacional citó al pleno a las autoridades del sector para que rindan cuentas por lo sucedido.




