Luque aseguró que no participó en los procesos de contratación durante la emergencia eléctrica de 2024, afirmó que fue investigado por la Fiscalía sin ser vinculado al caso y sostuvo que las denuncias impulsadas por el Gobierno permitieron rastrear la ruta del dinero relacionada con Progen.
El ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, se pronunció este miércoles sobre las investigaciones relacionadas con el caso Progen y defendió su actuación durante la crisis energética de 2024, al tiempo que calificó a la empresa estadounidense como una “empresa corrupta” que habría perjudicado al Estado ecuatoriano.
Durante una entrevista concedida al noticiero A Primera Hora, Luque sostuvo que el Ministerio de Energía, cartera que dirigió durante parte de la emergencia eléctrica, no tuvo participación en la adjudicación de contratos para generación emergente, sino únicamente en la elaboración de la estrategia para enfrentar los apagones.
“Progen es una empresa corrupta. Para perfeccionar su estafa tuvo que corromper a funcionarios. Si esos funcionarios fueron de bajo, medio o alto nivel, eso no debería importarle a ningún ecuatoriano. Lo que queremos saber es quiénes fueron”, manifestó.
Defiende su actuación durante la emergencia
El funcionario recordó que el 16 de abril de 2024 se declaró la emergencia en el sector eléctrico y se dispuso que la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) ejecutara las contrataciones necesarias para incorporar nueva generación.
Según explicó, el rol del Ministerio consistió en diseñar el plan técnico para determinar las necesidades energéticas del país y evaluar las alternativas disponibles en el mercado internacional.
En ese contexto, indicó que la institución recibió cerca de 30 propuestas de distintas empresas, entre ellas Progen y Austral Technical Management (ATM), con el objetivo de recopilar información técnica sobre posibles soluciones.
Luque también defendió los viajes realizados a Estados Unidos y República Dominicana durante ese período, argumentando que fueron necesarios para conocer tecnologías de generación eléctrica, barcazas y otras alternativas que permitieran enfrentar la crisis energética.
“La Fiscalía me investigó y no encontró elementos”
El ministro aseguró que colaboró plenamente con las investigaciones impulsadas por la Fiscalía General del Estado y que, tras varios meses de diligencias, no se encontraron elementos que justificaran su vinculación al proceso.
Detalló que las autoridades revisaron información de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE), Servicio de Rentas Internas (SRI), Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Contraloría General del Estado, movimientos migratorios, correos electrónicos, teléfonos celulares y registros de visitas al Ministerio de Energía.
“Después de ocho meses y una investigación previa que incluyó más de 53 versiones, se entiende perfectamente por qué Roberto Luque queda fuera de la formulación de cargos”, afirmó.
Además, señaló que responderá por todas sus actuaciones durante el período comprendido entre el 16 de abril y el 2 de julio de 2024, cuando estuvo al frente del Ministerio de Energía.
Gobierno impulsó denuncias en Ecuador y Estados Unidos
Luque también destacó que fue el Gobierno del presidente Daniel Noboa el que presentó las denuncias que dieron origen a las investigaciones tanto en Ecuador como en Estados Unidos.
Según explicó, los procesos abiertos en territorio estadounidense ya han permitido avances importantes para identificar el recorrido de los recursos vinculados a Progen.
“Hoy ya sabemos que la ruta del dinero va a ser pública, a pesar de que la empresa estafadora pretendía mantenerla en secreto”, señaló.
Asimismo, afirmó que las investigaciones han identificado al menos cinco empresas relacionadas con la operación de Progen, incluyendo compañías vinculadas a la compra de motores usados, ensamblaje y pintura de equipos.
Posible fenómeno de El Niño
Al final de la entrevista, el ministro también se refirió a las previsiones climáticas para los próximos meses.
Indicó que los análisis técnicos muestran que el océano registra temperaturas superiores a las normales, uno de los factores asociados al desarrollo del fenómeno de El Niño.
No obstante, aclaró que todavía falta confirmar el acoplamiento entre el océano y la atmósfera, por lo que aún no es posible determinar la intensidad de sus efectos.
Según las proyecciones actuales, las posibles consecuencias del fenómeno podrían presentarse entre noviembre y diciembre de 2026.




