Las desigualdades económicas, el impacto prolongado de la pandemia de Covid-19 y la creciente desinformación están frenando los avances en la vacunación infantil a nivel mundial. Así lo advierte una investigación reciente de la revista The Lancet, elaborada por el grupo “Colaboradores del estudio sobre la carga mundial de morbilidad de cobertura vacunal”.
Según el estudio, estas amenazas aumentan el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles como el sarampión, la polio y la tuberculosis, y ponen en jaque los logros alcanzados por programas de inmunización globales desde la década de 1980.
Si bien la cobertura vacunal se duplicó entre 1980 y 2023, el progreso se estancó en la última década, especialmente en América Latina y el Caribe, donde se reportó una disminución del 12% en la vacunación contra el sarampión en Argentina.
Afectación del Covid-19
Entre 2020 y 2023, casi 13 millones de niños más quedaron completamente sin vacunar, concentrándose más de la mitad de ellos en solo ocho países, la mayoría del África subsahariana. Brasil también figura en esa lista, con 452.000 menores no inmunizados en 2023.
El estudio, respaldado por la Fundación Gates y la alianza Gavi, analizó datos de 204 países y confirmó que las interrupciones por COVID-19, sumadas a conflictos armados, desplazamientos forzados, crisis económicas y climáticas, agudizan la desigualdad en el acceso a las vacunas. En Estados Unidos, solo el mes pasado se registraron más de 1.000 casos de sarampión en 30 estados, superando los datos de todo 2024. En la Unión Europea, los casos de sarampión se multiplicaron por diez respecto al año anterior.
La meta de la OMS para 2030, en peligro
A pesar de que el Programa Ampliado de Inmunización ha salvado unas 154 millones de vidas desde su creación en 1974, el avance reciente se ha frenado. “Las vacunas infantiles rutinarias son una de las intervenciones de salud pública más eficaces y rentables”, afirmó Jonathan Mosser, autor del estudio y miembro del Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME). Sin embargo, agregó que “la desigualdad persistente, los efectos de la pandemia y la desinformación han contribuido al estancamiento del progreso”.
La investigación insta a los responsables de salud pública a analizar las tendencias recientes y redirigir las estrategias para cumplir los objetivos de la Agenda de Inmunización 2030 de la OMS, que busca vacunar al 90 % de los niños y adolescentes del mundo antes de que termine esta década.
Fuente: DW, EFE, AFP




