Washington-Andrade-28-12-2020

Washington Andrade: “quisiera tener la certeza que la reformulación de cargos del caso 30S no tiene motivaciones políticas”

El jurista Washington Andrade fue entrevistado por el informativo A Primera Hora, de Majestad radio, pues patrocina la defensa de cuatro oficiales del Ejército ecuatoriano en servicio activo, procesados en el caso del asesinato del policía Froilán Jiménez, durante el operativo de rescate del entonces presidente Rafael Correa, el jueves 30 de septiembre de 2010.

El abogado admitió que los cuatro tuvieron participación durante las acciones que desembocaron en la salida de Correa del hospital de la Policía Nacional. Sin embargo, advirtió que “la Fiscalía no ha determinado que tuvieron participación en la muerte de Jiménez”. Así, explicó que cada uno de ellos cumplió diversos roles, pero que no se ha demostrado que participaron en el acto directo del disparo que le quitó la vida al policía.

Por ejemplo, sobre el caso del coronel Marcelo Guadalupe, Andrade señaló que formaba parte del grupo de fuerzas especiales. Además, estuvo en la planta baja del hospital, del lado contrario al lugar en el que se produjo el disparo. “Físicamente es imposible que él haya sido el autor del disparo”, alertó.

Otros ejemplos

Mencionó otro ejemplo: “el capitán Cano (otros de sus defendidos) tenía asignado un lanzagranadas de gas lacrimógeno. ¿Cómo pudo haber sido autor del disparo?”. Y así mismo sucede con los demás oficiales”, sostuvo Andrade. El abogado se mostró extrañado porque la Fiscalía reformuló los cargos, sin, a su juicio, contar con nuevos elementos de convicción. “La norma dice que cuando se encuentren elementos de participación, se podrá vincular. Pero no han variado los elementos de la investigación”, dijo. Es más, añadió que, transcurridos 10 años, “no tenemos la certeza que la bala que mató a Froilán Jiménez haya sido disparada por un militar. Ninguna pericia ha logrado determinarlo”.

Alertó: “queremos pensar que esto no tiene influencia política, pero creemos que se cambió el tipo penal, de homicidio a asesinato, para dejar la puerta abierta a la reapertura del caso contra otras personas, entre ellas, el expresidente Rafael Correa”.