Una escena inusual alertó a transeúntes que circulaban por la vía Perimetral, a la altura del segundo puente, en el sector del Batallón del Suburbio, al sur de Guayaquil. Un bulto plástico que se movía y emitía sonidos extraños llamó la atención. Al acercarse, los ciudadanos descubrieron a un hombre completamente envuelto en cinta plástica: brazos, piernas e incluso la cabeza.
“Ya no puedo respirar, no puedo respirar”, logró decir con dificultad mientras lo rescataban. Los peatones rompieron la cinta y lo ayudaron a recuperar el aliento. Una de las mujeres que colaboró en el rescate comentó, conmovida, que de haber pasado unos minutos más, el hombre habría muerto por asfixia.
El afectado explicó que aceptó una carrera en taxi desde el sur de Guayaquil con una mujer y un joven. Durante el trayecto, lo atacaron, lo robaron y luego lo abandonaron atado y envuelto cerca del estero. Aún en shock, narró que no logró ver a dónde se dirigieron sus agresores.
Vecinos del sector expresaron preocupación por el aumento de hechos violentos en la zona. Denunciaron que, apenas unas horas antes, apareció otro caso inquietante: encontraron el cuerpo sin vida de un hombre flotando en el estero Salado. Los residentes ayudaron a orillarlo para que agentes de la Policía pudieran identificarlo. Más tarde, las autoridades confirmaron que el fallecido tenía antecedentes penales.
Ambos hechos ocurridos en menos de 24 horas han generado alarma entre los habitantes del Batallón del Suburbio. La Policía ya investiga si existe conexión entre los casos o si responden a patrones comunes de violencia criminal en la zona.




