Este 1 de diciembre, el Metro de Quito alcanzó su segundo aniversario, con 116 millones de viajes y ya se consolida como el eje de la movilidad moderna en la capital.
El alcalde Pabel Muñoz destacó el impacto social y urbano del sistema subterráneo. “Con su modernidad ha llegado también a cambiar la percepción de seguridad, la percepción sobre el acoso. Prácticamente casi lo hemos erradicado en el Metro de Quito; nunca hemos bajado la calificación del usuario de 9.3 sobre 10”, aseguró durante el programa semanal ‘Frecuencia Quiteña’. Además, señaló que el sistema ha evitado la emisión de 129.000 toneladas de CO₂.
Según informó el equipo de comunicación del Metro, en estos dos años, los trenes han acumulado más de 12.300 horas de operación. Ese tiempo, precisó la institución, representa $185 millones en beneficios económicos y ha dinamizado la actividad comercial en los alrededores de las 15 estaciones.
En sus dos años de funcionamiento, el Metro consolidó su papel como un proyecto de inclusión social, con:
- 38.000 asistencias brindadas a personas con discapacidad.
- 16,5 millones de viajes con tarifa reducida y preferencial.
- La democratización de la cultura, con seis estaciones que albergan exposiciones artísticas.
- La participación coordinada de instituciones para garantizar un viaje cómodo, seguro y libre de acoso.
Con estas cifras, el Metro de Quito se posiciona como uno de los sistemas de transporte más eficaces y transformadores del país. Según los datos oficiales del Metro, la Cultura Metro y el Reglamento del Usuario sostienen una convivencia con calificación general de 9,4 sobre 10, con 116 millones de viajes acumulados.




