Petroecuador anunció este martes, 21 de abril, la contratación de un seguro petrolero, conocido como hedging, con el objetivo de proteger los ingresos del país frente a la volatilidad de los precios internacionales del crudo.
En un comunicado, la entidad explicó que este mecanismo consiste en un conjunto de operaciones financieras que permiten asegurar un precio mínimo de venta del petróleo, reduciendo el impacto de eventuales caídas en el mercado.
Cobertura de hasta el 50% de la producción
El gerente general subrogante, Sebastián Maag Pardo, detalló que el programa cubre más de 30 millones de barriles, lo que representa entre el 40% y 50% del volumen que será comercializado por la empresa pública hasta diciembre de 2026.
Aunque no se precisó el valor asegurado por barril, Petroecuador indicó que el esquema garantiza un ingreso mínimo superior al previsto en el Presupuesto General del Estado, fijado actualmente en USD 53,50 por barril.
¿Cómo funciona el ‘hedging’?
El seguro petrolero permite fijar un precio base para la venta del crudo. Si el valor internacional cae por debajo de ese nivel, el mecanismo compensa la diferencia, evitando una reducción significativa de ingresos fiscales.
Sin embargo, si el precio del petróleo sube por encima del valor asegurado, el país no percibe ese incremento adicional, lo que implica una posible pérdida de ingresos extraordinarios.
Debate sobre riesgos y beneficios
Especialistas advierten que el principal riesgo del hedging no es financiero, sino institucional. En escenarios donde el precio internacional sube considerablemente, podrían surgir cuestionamientos sobre la conveniencia de haber contratado el seguro.
En contraste, sus defensores sostienen que el objetivo es evitar crisis fiscales en contextos adversos, priorizando la estabilidad económica sobre la maximización de ingresos en periodos de bonanza.
La contratación de este tipo de coberturas fue habilitada tras cambios normativos impulsados por el Gobierno de Daniel Noboa. En enero de 2026, un decreto reconoció estos seguros como un costo legítimo de gestión de riesgos, otorgando respaldo jurídico a los funcionarios.
Posteriormente, en marzo, se autorizó al Banco Central del Ecuador a actuar como intermediario en estos procesos.
La decisión se adopta en un contexto de alta incertidumbre en los mercados internacionales, marcada por tensiones geopolíticas como el conflicto en Medio Oriente, que ha elevado la volatilidad y el costo de estos instrumentos financieros.




