La cifra de fallecidos por la gigantesca riada y los deslaves que golpearon Nepal y la región china del Tíbet aumentó a 543, mientras 1.555 personas permanecen desaparecidas. Organismos humanitarios estiman que unas 93.000 personas podrían haber resultado afectadas por el desastre.
Los equipos de emergencia continúan este viernes 28 de agosto con las operaciones de búsqueda y asistencia, aunque la destrucción de carreteras y puentes mantiene aisladas varias localidades y dificulta establecer la dimensión definitiva de la tragedia.
De acuerdo con los últimos balances proporcionados, Nepal registra 538 fallecidos y 937 desaparecidos, mientras que las autoridades chinas reportan cinco muertos y 558 personas sin localizar. Uno de los sectores más golpeados es el distrito nepalí de Chitwan, donde se contabilizan 221 fallecidos.
Unas 93.000 personas podrían estar afectadas
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) calcula preliminarmente que unas 93.000 personas han sido afectadas en Nepal, aunque advierte que la cifra podría aumentar.
La organización todavía no ha conseguido ingresar a todas las zonas golpeadas debido a la destrucción de infraestructura y las interrupciones de electricidad y telecomunicaciones.
“Muchas personas que lo necesitan aún no han recibido la ayuda que requieren”, explicó David Fisher, representante de la organización humanitaria.
Al menos dos áreas permanecen prácticamente incomunicadas por tierra y solo pueden recibir asistencia mediante helicópteros. Incluso el agua potable debe ser transportada por vía aérea debido a los problemas de abastecimiento. La FICR lanzó una solicitud de emergencia por 26,7 millones de euros para financiar las operaciones de la Cruz Roja nepalí.
Más de 30.000 militares participan en las labores de emergencia

La respuesta a la catástrofe ha obligado a desplegar una operación de gran escala. Según Naciones Unidas, más de 30.000 efectivos militares participan en las tareas de rescate y asistencia.
En Rasuwa existen dificultades para transportar suministros por carretera, mientras que en Nuwakot comenzaron las entregas de alimentos, agua, artículos de higiene, colchones y mantas a las familias que perdieron sus viviendas.
Las autoridades también mantienen vigilancia sobre el río Bhote Koshi después de registrarse este viernes una nueva inundación, aunque de menor magnitud que la ocurrida el miércoles.
Colapso de lago obligó a suspender rescates en China
Una nueva emergencia se produjo después del colapso de un lago formado por el represamiento de agua, lodo y rocas tras el desastre.
China suspendió temporalmente las operaciones de rescate en Gyirong, uno de los principales pasos terrestres entre Nepal y el Tíbet, ante el riesgo generado por los nuevos desbordamientos. En Nepal, las autoridades pidieron a los habitantes abandonar las riberas y sectores bajos del Bhote Koshi.
Especialistas señalaron, sin embargo, que el volumen de agua acumulada representaría alrededor del 10 % del que desencadenó la devastadora riada del miércoles, por lo que inicialmente descartaron un evento de dimensiones similares.
Más de 500 turistas extranjeros siguen desaparecidos

La tragedia también mantiene en alerta a varios países por la desaparición de turistas. De los 937 desaparecidos reportados en Nepal, al menos 517 son extranjeros. Entre ellos constan 178 ciudadanos de India, 65 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 51 de Malasia, 35 de Australia, 33 de Reino Unido y 25 de Canadá, además de ciudadanos de otras nacionalidades.
En Rasuwa, los equipos de emergencia lograron rescatar a 117 turistas extranjeros, entre ellos ciudadanos de India, China, Corea del Sur, Estados Unidos e Italia. Las autoridades continúan verificando la identidad y nacionalidad de otras personas rescatadas.
Restos de un glaciar habrían provocado la devastadora riada
Las investigaciones apuntan a que la catástrofe comenzó con el desprendimiento de una enorme masa glaciar, acompañada de rocas, sedimentos y árboles, que descendió hacia la cuenca del río y provocó una crecida de enorme fuerza.
El flujo arrasó infraestructura, viviendas, carreteras y puentes a su paso, dejando comunidades enteras incomunicadas. Con las operaciones de búsqueda todavía en marcha y varias zonas sin acceso, el balance de muertos, desaparecidos y afectados continúa siendo provisional.
Fuente: EFE




