Un tribunal de Quito condenó al expresidente Abdalá Bucaram y a su hijo Jacobo a nueve años y cuatro meses de prisión por el caso Pruebas COVID.
El Tribunal de Garantías Penales dictó sentencia condenatoria contra el expresidente Abdalá Bucaram Ortiz y su hijo, Jacobo Bucaram Pulley.
Los jueces impusieron una pena de nueve años y cuatro meses de cárcel para ambos en calidad de colaboradores del delito de delincuencia organizada.
El fallo judicial concluye una causa penal iniciada por la comercialización irregular de pruebas rápidas para detectar COVID-19 durante la pandemia en 2020.
Penas mayores para otros involucrados
La resolución judicial fijó sanciones más severas para los otros dos procesados dentro de la misma estructura criminal.
El ciudadano israelí Sheinman Oren y el exagente de tránsito Leandro Berrones recibieron una condena de 13 años y cuatro meses de prisión cada uno.
No obstante, la magistratura aceptó el pedido de Fiscalía para reducir la sentencia de Oren. El israelí deberá cumplir dos años con ocho meses debido a que colaboró con la investigación.
El tribunal ratificó la existencia de una red delictiva dedicada a la venta ilegal de insumos médicos en medio de la emergencia sanitaria nacional.
El fallo se emite tras varias suspensiones de la audiencia, en medio del reciente quebranto de salud y la hospitalización en UCI del exmandatario.




