Ecuador conmemora el 1 de mayo, Día del Trabajador, con un mercado laboral estancado, según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
La tasa de empleo adecuado o pleno se ubicó en 35,7% durante el primer trimestre de 2026, prácticamente sin variación frente al 35,2% registrado en el mismo período de 2025.

El INEC considera que esta diferencia no es estadísticamente significativa, lo que confirma que no existe un crecimiento real del empleo de calidad en el país.
Este indicador incluye a quienes perciben al menos el salario básico y trabajan una jornada completa, o incluso menos horas pero sin necesidad de ampliar su carga laboral.
Desempleo se mantiene con diferencias por ciudad
El desempleo nacional se situó en 3,4% en el primer trimestre de 2026, frente al 3,8% de un año antes, una variación que tampoco representa un cambio relevante.
Sin embargo, a nivel urbano existen contrastes marcados:
- Quito registra la tasa más alta, con 8,9%.
- Guayaquil muestra una reducción, de 3,6% a 2,3%.
- Machala también presenta una tendencia a la baja.
Estas cifras reflejan un comportamiento desigual del mercado laboral según la ciudad.
Menos participación y señales de enfriamiento
Otro indicador clave es la caída en la participación laboral. La tasa pasó de 65,4% a 64,4%, lo que implica que menos personas están activamente trabajando o buscando empleo.
Este descenso sugiere un enfriamiento del mercado, donde parte de la población queda fuera de la economía activa.
Crece el empleo precario
Uno de los datos más relevantes es el aumento del denominado “otro empleo no pleno”, que pasó de 29,6% a 32,6% en el último año.
Este tipo de empleo agrupa a personas que:
- Perciben ingresos por debajo del salario básico, o
- Trabajan menos de la jornada legal sin posibilidad de mejorar sus condiciones.
Además, más de la mitad de los trabajadores en Ecuador (alrededor del 53,5% al 56,3%) se encuentra en la informalidad, lo que limita el acceso a seguridad social y estabilidad laboral.
Empleo adecuado cae y brechas persisten
Datos comparativos de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu) evidencian una caída del empleo adecuado de 34,2% a 32,1%, lo que representa miles de plazas formales perdidas en un año.
También persisten desigualdades estructurales:
- Desempleo femenino: 3,7%
- Desempleo masculino: 2,3%
La brecha de 1,4 puntos porcentuales refleja mayores dificultades para las mujeres en el acceso al empleo.
Informalidad y menor empleo formal

El empleo formal se redujo de 40,6% a 39,0%, mientras que la informalidad aumentó, superando el 56% de la población ocupada.
Este escenario evidencia que, aunque algunos indicadores como el desempleo muestran leves mejoras, estas responden en gran medida al crecimiento de empleos informales o de baja calidad.




