La casa de salud, en Quito, es la única de la red pública que realiza intervenciones robóticas de cabeza y cuello, una tecnología utilizada para tratar tumores y otras patologías complejas.
El Hospital de Especialidades Eugenio Espejo (HEEE), en Quito, alcanzó las 60 cirugías robóticas de cabeza y cuello desde la incorporación del sistema Da Vinci en diciembre de 2024, consolidándose como el único establecimiento de la Red Pública Integral de Salud que realiza este tipo de procedimientos especializados.
La paciente número 60 fue Lourdes Llamuca, quien se sometió recientemente a una intervención quirúrgica mediante esta tecnología, utilizada para tratar patologías complejas en zonas anatómicas de difícil acceso.
La cirugía robótica permite al especialista controlar brazos mecánicos desde una consola equipada con visión tridimensional y cámaras de alta definición, lo que mejora la precisión de los movimientos y reduce la afectación a tejidos sanos.
Tecnología se aplica en tumores y enfermedades complejas

El Ministerio de Salud detalló que este sistema se utiliza principalmente en el tratamiento de tumores de base de lengua, lesiones de orofaringe, patologías tiroideas y neoplasias de laringe, entre otras enfermedades relacionadas con cabeza y cuello.
De acuerdo con los datos oficiales, ninguno de los pacientes intervenidos mediante esta técnica ha requerido ingreso a unidades de cuidados intensivos ni procedimientos complementarios posteriores a la operación, indicadores que reflejan una recuperación menos invasiva en comparación con otros métodos quirúrgicos.


El cirujano Antonio Palacios señaló que los resultados obtenidos han permitido consolidar el programa de cirugía robótica dentro del hospital.
“Completamos la cirugía robótica número 60 de cabeza y cuello, una cifra que actualmente no registra ninguna otra institución pública del país y cuyos resultados han sido altamente satisfactorios”, manifestó.
Acceso a procedimientos de alta complejidad

La incorporación de esta tecnología ha permitido que pacientes del sistema público accedan a intervenciones que tradicionalmente han estado disponibles, en mayor medida, en centros privados y especializados.
Lourdes Llamuca, una de las beneficiarias del programa, destacó la posibilidad de recibir este tratamiento dentro de la red pública de salud.
“Me siento muy agradecida porque una cirugía de este nivel, que representa un alto costo a nivel privado, estuvo a mi alcance y hoy beneficia mi salud y mi calidad de vida”, afirmó.
La cirugía robótica ha ganado espacio en distintos sistemas sanitarios del mundo debido a su precisión y a la reducción de complicaciones postoperatorias, aunque su implementación continúa siendo limitada por los altos costos de adquisición y mantenimiento de los equipos.




