El análisis del satélite NISAR de la NASA reveló un desplazamiento permanente del terreno después del doble sismo del 24 de junio y ayuda a explicar la magnitud de la destrucción en Caracas y La Guaira.
La NASA confirmó que el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio provocó un desplazamiento permanente de hasta 60 centímetros en la superficie terrestre, uno de los mayores registrados en esa región.
La información proviene de un análisis realizado con imágenes del satélite NISAR (NASA-ISRO) mediante la técnica de radar de apertura sintética (InSAR), que permitió comparar la posición del terreno antes y después de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, ocurridos con apenas 39 segundos de diferencia.
El terreno se movió lateralmente
Los científicos explicaron que los terremotos ocurrieron sobre la falla de San Sebastián, ubicada en el límite entre las placas del Caribe y Sudamérica, donde ambas placas se desplazan lateralmente.
El estudio determinó que la ruptura de la falla arrastró físicamente el terreno, provocando deformaciones permanentes visibles desde el espacio.
En los mapas elaborados por la NASA, las zonas en rojo muestran áreas que se desplazaron hacia el este, mientras que las azules indican un movimiento hacia el oeste. El mayor desplazamiento, de hasta 60 centímetros, se registró al sur del aeropuerto internacional de Caracas.
¿Por qué los daños fueron tan graves?

Según el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, la ruptura de la falla se propagó inicialmente mar adentro y luego regresó hacia tierra cerca del aeropuerto internacional de Caracas.
Ese comportamiento dirigió gran parte de la energía sísmica hacia el corredor costero de La Guaira y Caracas, un fenómeno conocido como directividad, que intensifica la sacudida del suelo en la dirección de propagación de la ruptura.
El geofísico Eric Fielding, del JPL, explicó que este efecto, sumado al desplazamiento permanente del terreno, las características del suelo y la vulnerabilidad de numerosas edificaciones, ayuda a entender por qué la destrucción fue especialmente severa en esas ciudades.
Un doblete sísmico

El análisis también confirmó que no se trató de un único terremoto, sino de un doblete sísmico. El primer evento liberó energía durante aproximadamente 32 segundos y el segundo durante 35 segundos, ambos con rupturas superficiales y un mecanismo de deslizamiento lateral muy similar.
La NASA destacó que esta fue la primera ocasión en que el sistema de respuesta rápida del satélite NISAR se utilizó para generar un mapa de desplazamiento superficial tras un terremoto de gran magnitud.
Las imágenes fueron obtenidas antes de los sismos, entre el 13 y el 18 de junio, y comparadas con registros captados entre el 25 y el 30 de junio, lo que permitió medir con alta precisión los cambios permanentes en el terreno.
Los datos también fueron utilizados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) para perfeccionar los modelos sobre el comportamiento de la falla en profundidad.
Hasta el último balance oficial, los terremotos han dejado 4.118 fallecidos, 16.740 heridos y miles de edificaciones afectadas en el norte de Venezuela.




