El mandatario había presentado su renuncia el jueves, pero el Congreso no llegó a pronunciarse sobre ella.
El Senado de Paraguay aprobó por unanimidad la destitución del presidente Santiago Peña, durante un juicio político celebrado este viernes, 6 de noviembre. Los 44 senadores presentes respaldaron su salida del poder, poniendo fin anticipado a un mandato que debía concluir en 2028.
La Cámara Alta declaró al mandatario culpable de mal desempeño de sus funciones, a raíz de las acusaciones relacionadas con la crisis de Ueno Bank, entidad financiera intervenida por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Peña, de 47 años, no compareció personalmente ante el Senado y estuvo representado por sus abogados, quienes cuestionaron la validez del procedimiento. La destitución se concretó después de que el Legislativo rechazara su solicitud de una prórroga de 72 horas para preparar la defensa.
Senado rechazó los argumentos de la defensa de Peña

El ahora expresidente había presentado su renuncia el jueves 5 de noviembre, cuando avanzaba el proceso parlamentario en su contra. “He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, expresó en un video difundido en X.
Sin embargo, el Congreso no llegó a pronunciarse sobre su dimisión debido a la falta de cuórum. Durante la sesión de este viernes, sus abogados argumentaron que el juicio político debía declararse nulo porque Peña ya había presentado su renuncia. El Senado rechazó ese planteamiento y continuó con el procedimiento hasta aprobar su destitución.
Crisis de Ueno Bank provocó el juicio político
La salida de Peña se produjo tras la intervención de Ueno Bank, una institución financiera que enfrenta problemas de solvencia. El Banco Central del Paraguay ordenó el martes 3 de noviembre el proceso de resolución de la entidad, después de detectar que sus indicadores financieros habían caído por debajo de los niveles exigidos.
El banco cuenta con aproximadamente tres millones de clientes y administraba unos 850 millones de dólares en fondos públicos, incluidos recursos previsionales, sanitarios y depósitos de empresas estatales. La situación provocó preocupación entre los depositantes y manifestaciones en Asunción y otras ciudades del país.
La acusación parlamentaria también cuestionó la participación accionaria que Peña mantuvo en Ueno Holding, conglomerado empresarial al que pertenece el banco.
Aunque el mandatario vendió sus acciones en marzo de 2025, los legisladores señalaron posibles conflictos de intereses y presuntas irregularidades vinculadas con la entidad.
Peña perdió el respaldo de Horacio Cartes
La destitución estuvo precedida por la pérdida de apoyo político dentro del gobernante Partido Colorado. El expresidente Horacio Cartes, considerado mentor político de Peña, retiró públicamente su respaldo y apoyó el proceso parlamentario.
Peña había llegado a la Presidencia el 15 de agosto de 2023, después de ganar las elecciones generales con el 42,74 % de los votos. Su salida representa un nuevo episodio de crisis institucional para el Partido Colorado, formación que ha gobernado Paraguay durante la mayor parte de las últimas décadas.
Pedro Alliana, llamado a asumir la Presidencia
Tras la destitución de Santiago Peña, corresponde al vicepresidente Pedro Alliana asumir la Presidencia, de acuerdo con el mecanismo de sucesión establecido en la Constitución paraguaya.
El cambio de Gobierno se produce mientras persiste la incertidumbre por los depósitos de millones de clientes de Ueno Bank y los recursos públicos administrados por la entidad.
Peña se convierte en el segundo presidente paraguayo destituido mediante juicio político en la historia reciente del país. El antecedente corresponde a Fernando Lugo, apartado del cargo en junio de 2012 tras un proceso parlamentario que se desarrolló en apenas dos días.

