El Gobierno Nacional anunció que asumirá la realización de la Feria Internacional del Libro de Quito (FILQ), luego de que la Secretaría de Cultura del Municipio confirmara la cancelación del evento debido a la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial Autonomía y Descentralización (Cootad), que restringe el uso de recursos públicos para eventos culturales de gran escala.
A través de un comunicado, el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura detalló que la FILQ 2026 se desarrollará en articulación con la Cámara Ecuatoriana del Libro y la Biblioteca Nacional Eugenio Espejo, como parte de una estrategia para fomentar la lectura y fortalecer el acceso a contenidos culturales en el país.
Según el Municipio, aunque la feria contaba con un presupuesto aprobado de USD 416.262, las nuevas disposiciones legales impiden su ejecución bajo el esquema vigente, al reclasificar este tipo de actividades fuera de las prioridades de gastos.
Por su parte, el Ejecutivo planteó que la feria se mantendrá como un espacio fundamental para el fomento de la lectura y el encuentro entre autores, editoriales y ciudadanía.
El evento dinamiza la cadena editorial y bibliotecaria, generando oportunidades para escritores, editoriales, librerías, gestores culturales y otros actores vinculados al sector. Asimismo, contribuye a posicionar a Quito como un referente cultural a nivel internacional.
El Ejecutivo enfatizó en que, con esta medida, busca garantizar la continuidad de uno de los principales eventos culturales del país.
Reforma al COOTAD limita el financiamiento cultural
Según el comunicado emitido la víspera por la Secretaría de Cultura del Municipio de Quito, la reforma al COOTAD, vigente desde el 23 de febrero de 2026, redefine los criterios de inversión prioritaria para los Gobiernos Autónomos Descentralizados.
En este contexto, el artículo 198.2 establece restricciones al gasto público que excluyen el financiamiento de actividades consideradas como espectáculos culturales y sociales. Por ello, la Secretaría insistió en que esta clasificación deja fuera a la FILQ, lo que imposibilita su realización pese a contar con recursos asignados. Las autoridades municipales señalaron que la normativa vigente obliga a reorientar el gasto hacia otros ámbitos considerados prioritarios.
Impacto en el ecosistema cultural y económico
El Municipio alertó que la suspensión de la feria tiene efectos inmediatos en la vida cultural y económica de Quito. Durante años, este evento se consolidó como un espacio de acceso democrático a la lectura, encuentro ciudadano y circulación de pensamiento.
Además, la FILQ funcionaba como un motor de dinamización económica, beneficiando a múltiples actores del sector cultural. Su cancelación afecta a escritores, editoriales, librerías, gestores culturales, mediadores de lectura, artistas, técnicos y productores, así como a personal logístico, de limpieza y seguridad.
Miles de familias que dependen de la actividad cultural también se ven impactadas, en un contexto que reduce las oportunidades de trabajo, formación y participación.
Desde 2022, tras la salida del Ministerio de Cultura y Patrimonio de la organización del evento, el Municipio de Quito asumió la continuidad de la feria a través de la Red Metropolitana de Bibliotecas, financiándola con recursos propios.
Pedido de revisión a la Corte Constitucional
Frente a este escenario, la Secretaría de Cultura planteó la necesidad de que la Corte Constitucional revise la normativa vigente.
Según el pronunciamiento, la reforma al COOTAD no solo afecta a la Feria del Libro, sino también a otras expresiones culturales y tradicionales de Quito, como la procesión de Jesús del Gran Poder, el Día del Orgullo GLBTIQ+ y el Verano de las Artes.




