El poder de la victimización

Por Tamara Idrobo

Somos humana/os y como tales somos imperfecta/os. Sin embargo, existe un comportamiento humano demasiado usual sobre el cual he venido reflexionando. Estoy segura que estas preguntas que les comparto no son novedad para nadie, y al contrario, son preguntas que todas y todos nos hacemos en nuestra vida diaria sobre nuestras interrelaciones humanas.

Lejos de sentir que tengo las respuestas, porque no las tengo; lo único que busco es provocar más reflexiones. Para la posteridad quedará que cada persona sea capaz de construir sus propios análisis.

¿Por qué es tan difícil para las personas aceptar sus errores?

Estoy convencida que cuando las personas aceptamos nuestros errores, exponemos nuestra vulnerabilidad. Considero que no existe nada mas humano que la vulnerabilidad y la imperfección que son de por sí, muestras de humanidad. Aceptarnos como personas imperfectas es justamente aceptar que, como tales, cometemos errores constantemente. Lo importante creo yo, es que tengamos la capacidad de aceptar nuestras imperfecciones y que a partir de ellas logremos reconocer nuestros errores con el fin de que podamos extender nuestras disculpas cuando las situaciones lo ameriten.

Pedir perdón y pedir disculpas cuando nos equivocamos es aceptar que como seres humanos, reconocemos que la vida consiste en continuos aprendizajes sobre nuestras equivocaciones. Al aceptar nuestras equivocaciones estamos demostrando un compromiso de no volver a cometer los mismos errores reiterativamente.

¿Por qué es más fácil victimizarse antes que aceptar un error?

Quizás nuestras propias inseguridades y autoestima juegan un papel preponderante cuando decidimos victimizarnos antes que aceptar un error. Hay un refrán que dice: “no hay mejor defensiva que el ataque”.

Quizás también debamos reflexionar sobre las intenciones que están detrás de nuestras necesidades de victimizarnos. Pareciera que la victimización muchas veces es la carencia o la ausencia total de esa valentía y conciencia que nos permiten reconocer y aceptar que hemos cometido un error. También creo que hasta por comodidad, siempre será mas fácil echarle la culpa a otra persona o circunstancia antes de asumir nuestras responsabilidades.

¿Por qué cuando alguien nos interpela reaccionamos a la defensiva?

¿Será porque las interpelaciones buscan confrontar la parte esencial que compone nuestra humanidad?: ¡Nuestro ego!

Pareciera que siempre resultará más fácil anular lo que nos digan las personas que nos confrontan antes que recurrir a nuestra humildad para reconocer nuestros límites, limitaciones, ignorancia y debilidades que como seres humanos tenemos.

¿Por qué hablamos de fragilidad cuando alguien se siente atacada/o?

Se conoce como fragilidad cuando alguien, al sentirse vulnerable, responde con violencia. Esta fragilidad también busca la comodidad de la victimización. Existen personas a las que les cuesta reconocer y aceptar los privilegios que tienen y cuando alguien les interpela responden proyectando sus propias inseguridades al acusar y/o juzgar a sus interpelantes.

En la realidad del país (y si reflexionan sobre sus vidas privadas), se darán cuenta que con mucha facilidad las personas echan la culpa de sus errores a otras personas o circunstancias. Quizás como lo mencioné anteriormente, esto sucede porque la mayoría de las personas no tienen la valentía, ni la conciencia de asumir-se total y completamente.

Ojalá algún día lleguemos a tener la madurez emocional y la valentía necesaria para rechazar a la victimización como recurso de vida y empecemos a mirarnos el ombligo como una práctica diaria de superación.

A la final del día, somos lo que elegimos ser y hacemos lo que decidimos hacer.