Pablo-Araujo-entropía-Ecuador-04-03-2021

Entropía en el Ecuador (Por: Pablo Araujo – Opinión)

Por: Pablo Araujo Ph.D. en Biotecnología, ingeniero químico y profesor universitario.

El concepto de entropía es la piedra angular de la segunda ley de la termodinámica. En palabras sencillas, la entropía explica el fenómeno natural de la irreversibilidad, el hecho de que todo fluye por sí solo en una dirección, de arriba hacia abajo.

Días pasados fuimos testigos del gravísimo desorden en los centros de rehabilitación social del país. En primera fila percibimos un proceso irreversible con dolorosas escenas entre personas privadas de libertad y los organismos públicos relacionados.

La naturaleza nos impresiona con cambios, comportamientos, sorpresas y fenómenos. En ciencia, cada fenómeno se explica por una ley, considerando que el fenómeno es autónomo y único. La ley que lo explica es autónoma, porque no puede ser deducida de otras leyes.

Nace el concepto de entropía cuando los investigadores se preguntaron ¿por qué ocurren los sucesos en la naturaleza de una manera determinada y no de otra? Buscando así una respuesta que nos indique cuál es el sentido de los acontecimientos.

A la gente le gusta hablar sobre la entropía y asociarla al aumento del desorden. Esta idea nace de la aplicación de la segunda ley en sistemas aislados en los cuales, no existe transferencia de calor y/o trabajo con el entorno y por tanto el inventario de entropía aumentará con el tiempo mientras que “cualquier” cambio ocurre dentro del sistema.

¿Podríamos pensar en las cárceles como sistemas aislados? No, definitivamente no. Las cárceles no son sistemas aislados. Por tanto, no es suficiente “volverlas a controlar”. No es posible disminuir su entropía.

Si, como sociedad nos tranquilizamos pensando que con cárceles controladas se acabo el problema estamos equivocados. Ningún proceso puede ocurrir si a él se asocia una disminución de su entropía. Lo que vivimos en días pasados es un proceso irreversible ya que es termodinámicamente imposible que el sistema y su entorno puedan volver al mismo estado del que partieron.

Desde cada una de nuestras acciones debemos buscar que los flujos de energía, calor, trabajo que entran y salen del sistema llamado Ecuador, contribuyan significativamente hacia una nueva realidad para todos.